Región:
Argentina
Categoría:
Deportes
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Opinión

Argentina: La caída de un campeón sin corona

Región:
Argentina
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Autor/es:
Por Martín Troncoso
Fecha de publicación:
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La hinchada triste. Los Buitres se relamen.

¡3 finales perdidas, que lo parió! El lunes amaneció lluvioso y triste, muy triste. Trasca con los chilenos ¡y por segunda vez consecutiva!

Paremos la pelota, en todos los sentidos. No hay nada más cobarde que salir a crucificar a los derrotados, castigar a un caballo muerto.

Porque para perder tres finales, lo primero que hay que hacer es llegar a la final. Y no es fácil, nunca lo fue.

Hoy amenazan con renunciar Messi, Mascherano e Higuaín (Ok Pipa, te tomamos la renuncia). Y está bien que así sea, demuestra que hay sangre en las venas y dolor en el alma.

La realidad está lejos de ser terrible aunque hoy estemos lastimados.

Cuando era chico, había un equipo que era indiscutiblemente el mejor del mundo: Brasil. Nos fascinaba con su juego, eran los reyes del fútbol, pero tuve que esperar a cumplir 24 años para ver a la verde amarela levantar su primera copa, Ni a la final llegaban, ni a las semis.

Con Brasil cayéndose del top ten de los equipos mundiales, hoy el podio del buen juego y con el as de espadas del mejor jugador del mundo somos nosotros: la Argentina.

Primeros en el ranking mundial, con un juego vistosísimo, y por primera vez en décadas, con todas las posiciones cubiertas por los mejores en su puesto. Incluso Higuaín, si, incluso el Pipita. Porque hace tiempo que Higuaín viene tecleando en el gusto del público y las preferencias de entrenador, pero en Italia la descose y el Napoli llegó donde llegó en buena parte, gracias a él. Entonces lo vuelven a convocar. Pero aquí hay una máxima irrefutable: existen jugadores de selección y otros que no. Romero ni es titular en su equipo, pero en la selección se agiganta. El Pipa sigue el camino de los Tévez, los Márcico o los Riquelme. La celeste y blanca no les queda, listo. Si sos nueve tenés que hacer goles en los partidos definitorios, no contra Burkina Faso.

Tampoco sirve tener a Di María lesionado. Cruyff no jugó en el 74 en sillas de ruedas, y Pelé en muletas fue descartado por el entrenador en un mundial que igual se lo llevaron los brasileros.

El periodismo deportivo no es una profesión chanta, pero está llena de ellos. Y se especializan en buscar culpables. Rojo parece ser el gran responsable, y es cierto que en la final se mandó un cagadón casi definitorio, habrá que corregir eso, no crucificarlo, porque es un jugadorazo.

Ahora, casi de maduro, dicen que no le ganamos a nadie. Pero Brasil y Uruguay quedaron eliminados contra nadie. La selección que casi pierde la final del Mundial con Argentina le metió 7 a Brasil en su casa. Los argentinos tenemos una mezcla de complejo de superioridad e inferioridad juntos. Ni a Freud se le ocurrió eso. Si tenemos algo bueno lo matamos, y cuando perdemos buscamos fantasmas y conspiraciones inexistentes. Tipos raros somos los argentinos.

¡Pero yo igual quería ganar! Sí, pero a veces no sale. Y habrá que corregir los errores para seguir mejorando. No podemos tirar la casa abajo porque no nos gusta la pintura que le pusieron.

Dicen que salir segundo no sirve. Holanda está en la elite sin haber obtenido otra cosa que la Euro 88. Puskas, Zico, Zidane, Francescoli nunca salieron campeones, y hoy en día siguen siendo indiscutibles.

Propuesta: Con la misma prepotencia con que matamos a nuestros ídolos, apuntemos contra el bochorno de la AFA, indignémonos con un técnico cuyo mérito fue ser hijo de Grondona y que tiró al tacho la impecable imagen de nuestros juveniles. Apuntemos a dirigentes que dejan muertos en las tribunas, en vez de tirarnos contra los que dejan todo en la cancha. Tal vez así, quizás, de una vez por todas, levantemos la tan ansiada Copa y lo mejor de todo: lo haremos con las manos limpias.