Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad
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Enfoques

Fiestas electrónicas: después de Time Warp todo sigue igual

Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Pablo Pla
Fecha de publicación:
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Hace pocos días fui personalmente a una fiesta electrónica en la ciudad de Buenos Aires y la conclusión fue que nada cambió y todo sigue igual. Las pastillas se venden como un alfajor en un kiosco. Así me lo aseguró un DJ de fiestas electrónicas

Hace unos días el programa de investigación Zona i, conducido por Silvia Fernández Barrio y Mercedes Mendoza, y que emite Canal 9 de lunes a viernes a las 18:15, abordó con rigurosidad periodística el caso de Time Warp y las fiestas electrónicas. Hubo 5 jóvenes muertos por el consumo de pastillas cuyo contenido todavía es desconocido y un circulo de responsabilidades que incluye a los organizadores, los dealer de las drogas, funcionarios y las mismas fuerzas de seguridad que tenían que velar por quienes finalmente fueron víctimas de las drogas de diseño.
Hace pocos días fui personalmente a una fiesta electrónica en la ciudad de Buenos Aires y la conclusión fue que nada cambió y todo sigue igual.
El primer dato llamativo es que en la misma fila que hacía para entrar escuchaba a los jóvenes hablando de las muertes de la Time Warp en Costa Salguero, pero dando por hecho que a ellos eso no les iba a pasar. Como si realmente pudieran saber que continen las pastillas que se siguen vendiendo y consumiento libremente en las fiestas. Justamente uno de los mayores problemas, tal cual lo señalo el abogado Jorge Irineo en el programa Zona i, es que desconoce que sustancias contiene la pastilla de moda llamada "Superman". Según explicó el letrado, que durante 10 años fue Gerente legal de New York City, es que los que compran estas pastillas no saben que estas consumiendo (se mencionó hasta veneno para ratas) a diferencia de los que consumen marihuana o cocaína.
Se habilita la entrada a la fiesta y varios hombres de seguridad privada piden los documentos y la entrada (que costó 450 pesos). Un paso más adelante realizan un cacheo y atravieso un detector de metales, que seguramente es ineficaz al punto que el equipo de producción del programa ingresa al local con una cámara para registrar lo que ocurre dentro de la fiesta, y nadie se da cuenta.
El tipo de música, las luces y la forma de bailar nos indica inmediatamente que estamos en una fiesta electrónica. Los jóvenes bailan mirando al DJ mientras todo el local se va colmando de gente.
A mi lado 2 chicas bailan, una saca un pastillero, toma una y le convida a la amiga. Unos minutos después unos muchachos se acercan, les hablan y se corren a un lugar más oscuro. Ni siquiera es posible en esas condiciones ver el color de las pastillas.
Algo que llama mucho la atención es que la pista esta llena de packs de agua. Así se compra el agua, por docena. Algunos otros consumen vodka con bebidas energizantes y unos pocos la tradional cerveza.
Los movimientos de contorsionistas de quienes bailan solos, con lentes de sol o la cabeza cubierta por alguna capucha, se convierten en comun denominador entre los presentes.
Unos minutos después vemos más gente vendiendo pastillas, pero en este caso lo descubre la seguridad. Se trata de 3 hombres a quienes la seguridad privada llevan severamente a la puerta, pero no para ser entregados a la policía o la autoridad de corresponda, sino para que vendan de la puerta para afuera. Evidentemente con todo lo que se está hablando, la orden fue: que vendan pastillas afuera.
En el baño algunos toman agua de las canillas. Claro, el agua está muy cara ya que un pack cuesta entre 180 y 360 pesos.

Las pastillas se venden como un alfajor en un kiosco:
Así me lo aseguró un DJ de fiestas electrónicas.
Dice que se desvirtuó totalmente el sentido de las fiestas. "La música electrónica es hermosa y muchos venían a escucharla y bailar, pero este ambiente fue luego caldo de cultivo para otros que solo vienen a drogarse, porque las pastillas se venden como un alfajor en un kiosco".
Yo veo lo que ocurre y muchas veces hable con muchos de ellos para explicarles que la música los puede llevar a sentir el éxtasis, pero sin drogarse".

¿La fiesta tiene sentido solo si hay drogas?
Esa fue la pregunta que le hice a Martín, un habitual concurrente a las fiestas electrónicas, quien casi al límite de la apología de la droga, trató de explicarme lo que sentía: 2es algo especial", dice. "Las sensaciones se potencian porque se agudizan los sentidos".
Respecto de la pregunta fue concluyente. Para él no es lo mismo una fiesta electrónica si no puede drogarse.
¿Es fácil conseguir las pastillas?
"Ahora está más vigilado y prefiero comprarlas afuera. Igualmente encontras quien te las venda, pero lo hacen con mucho cuidado".
¿Para que no los lleven presos?
"No, nadie va preso. Si los descubren solamente los sacan fuera del boliche para que vendar en la calle".
Y realmente es así. Se mueven con algo más de cuidado, pero todo sigue igual despúes de Time Warp.