Región:
Argentina
Categoría:
Política
Article type:
Opinión

El infantilismo de ponerse a la izquierda del Che o a la derecha de Trump

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Argentina
Categoría:
Política
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Opinión
Autor/es:
Por Pablo Pla
Fecha de publicación:
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La visita de Barack Obama sacó a relucir viejas posiciones políticas que se desvanecieron especialmente en la charla y las preguntas que contestó a jóvenes emprendedores argentinos

Varias circunstancias llevaron a que hoy sea el día de iniciar relaciones maduras y sensatas, no solo con Estados Unidos, sino también con el resto del mundo.
Barack Obama, recién llegado de una histórica visita de apertura a Cuba, se convirtió en el interlocutor ideal para esta nueva etapa en la que es muy conveniente dejar atrás las relaciones carnales o la posición antinorteamericana de algunos dirigentes políticos que no tomaron nota de la disolución de la URSS o que la China socialista está basando su crecimiento en la economía de mercado.

Pensar que la simpatía que demostró Obama por Mauricio Macri solucionará por si sola los problemas de Argentina es igual de infantil que tomar una posición a la izquierda del Che y no tener en cuenta que Obama acaba de llegar de Cuba donde fue aplaudido por Raúl Castro, seguramente con el visto bueno de Fidel.

El mundo sigue cambiando y parte de la dirigencia argentina parece vivir en el túnel del tiempo, utilizando todavía etiquetas del siglo pasado. Izquierda o derecha, capitalismo o comunismo, liberación o dependencia, por nombrar algunas.

Camino a la Usina del arte para escuchar la charla de Obama con jóvenes emprendedores argentinos el taxista que me llevaba se hacía una pregunta que seguramente el común de la gente también había pensado: “¿en que cambia mi vida que venga de visita Obama?”.
La respuesta la tuve después de escuchar la charla con los jóvenes.
En lo inmediato, en nada. A mediano y largo plazo depende de que sea un punto de partida para una nueva relación con el mundo y que Argentina no se encierre en creer que somos el centro de ese mundo y que nos alcanza con el tango, el mate, un bife y el dulce de leche.

Obama ocupó varias horas de la tarde en la charla con jóvenes argentinos, al llegar al lugar lo recibieron el embajador de los Estados Unidos, Noah Mamet, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

Algunos de los comentarios y opiniones de Obama fueron realmente ricos y para tener en cuenta. Realmente, no tomar nota de los consejos de un hombre que llegó a presidente Estados Unidos, con las características propias ampliamente conocidas, es casi un pecado.

"Siempre que viajo quiero conocer a los jóvenes porque su generación se desarrolló en momentos de muchos cambios", les dijo el presidente norteamericano, que para comenzar la charla colgó su saco en una silla y mostró su predisposición a escuchar lo que le decían.

Obama consideró que en el mundo actual es conveniente para cada país tomar las herramientas que le han funcionado para progresar y desarrollarse. Allí dio el ejemplo de Cuba y elogió el alto nivel de alfabetización y su sistema de salud. Sin embargo, advirtió que "recorriendo la ciudad, se puede notar que nada ha cambiado en 50 años y la economía no funciona".

De alguna manera mencionó que ser pragmático a la hora de tomar determinaciones es muy aconsejable. Lo que puede ser buen camino para unos, tal vez no lo es para otros.

En materia impositiva fue claro. Los que más tienen deben aportar un poco más para que después el gobierno haga obras de infraestructura en los barrios más humildes, tomo como ejemplo los caminos o las redes de internet, para incentivar a empresas privadas a instalarse en esos lugares y crear fuentes de trabajo.

Barack Obama afirmó que las posibilidades de colaboración entre Argentina y Estados Unidos en el campo científico y cultural "son ilimitadas" y señaló que los jóvenes "pueden cambiar el mundo, lograr la paz y terminar los conflictos".

Más allá de la anécdota por la actitud de la traductora que suavizo una pregunta que le hicieron a Obama sobre Donald Trump, hubo de su parte una definición ligada a las próximas elecciones en Estados Unidos y la posibilidad de que Trump llegue a presidente.

Además de señalar que la democracia norteamericana genera que el presidente no tenga el poder total de hacer lo que quiera y que confiaba en la decisión del pueblo, argumento (sin nombrar a Trump directamente) que los medios suelen utilizar títulos cortos y de alto impacto, pero sin profundizar en las cuestiones más importantes.

Cada medio hace referencia solo a lo que les interesa informar.

Justamente la parcialidad en los medios no es un tema ajeno a la Argentina que recién ahora comienza a ver nuevos aires con pluralidad de voces en la TV Pública a partir de la gestión de Néstor Sclauzero.

Deuda pendiente:

Barack Obama afirmó que, a su juicio, el conflicto en Medio Oriente podría encontrar un punto de acuerdo entre Israel y Palestina, para que cada uno pueda tener su propio Estado.

"Creo que el pueblo judío tiene derecho a sentirse a salvo, debe sentirse a salvo", recalcó. Además, explicó que la solución posible es la de dos Estados, uno judío y uno palestino. Y afirmó: "La única forma de resolver este tema es un Estado predominantemente judío, seguro, protegido, con un Estado palestino soberano".