Región:
México
Categoría:
Sociedad
Article type:
Enfoques

Aquí les cuento porqué regreso a Casa

Región:
México
Categoría:
Sociedad
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Miguel Sangineto
Fecha de publicación:
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De México a la Patagonia quedará para otro momento debido al robo que sufrí. Hoy, después de casi un mes de aquel triste episodio, estoy en Honduras, volviendo a casa. Ya no pensé en seguir adelante, el dinero se fue en trámites, estadía y demás

Cruzar América en moto, no es tarea fácil. Más allá de los problemas que puede ocasionar el propio hecho de transitar en moto, hay que sumarle los imprevistos. Por ejemplo, que te roben.

Así paso con este periodista, transformado en Biker, en Nicaragua. El 13 de diciembre llegue a la ciudad de Estelí, distante a 170 km de Managua y ubicada a 100 km de la frontera con Honduras.

La idea era quedarme unos días, como lo hice en otras ciudades, conocer un poco, entablar contacto con Moto Clubs, e intercambiar ideas, para sumarlas a las memorias del viaje. Y así lo hice.

El 19 de diciembre, paseando por el centro de Estelí, con mi amigo Maykel, (era la venta nocturna de navidad, y el centro estaba abarrotado de gente) nos encontramos con varios tumultos de gente, los cuales tuvimos que sortear, y lo logramos, pero con consecuencias muy nefastas para mí.

Cuando hicimos un alto en nuestra caminata, me di cuenta que me habían abierto la riñonera y mi cartera, ya no estaba. No tenía dinero, pero si toda la documentación de la moto. La pesadilla comenzaba.

No le puedo decir estimado lector las que pase. Tuve que pedir reposición de mis documentos a México.

Para que me repongan mi visa como residente permanente, fue un calvario. Tuve que mandar un mail al Alto Comisionado de Migración en México, para que me ayude a resolver el problema, cosa que su oficina hizo.

Viaje como 4 veces a Managua, para arreglar trámites migratorios, de aduana, de visa, en definitiva, de burocracia absurda.

Lo que hacía más fácil mi estadía, era la gente. Grandes amigos hice en Nicaragua, Motociclistas, que a través de sus respectivos moto club, se preocuparon todo el tiempo por mis necesidades, brindándome apoyo de todo tipo.

Hoy, después de casi un mes de aquel triste episodio, estoy en Honduras, volviendo a casa. Ya no pensé en seguir adelante, el dinero se fue en trámites, estadía y demás. Y las ganas y el entusiasmo, en alguna parte se me perdieron.

Seguramente, habrá otras oportunidades, las cuales, yo no tomare. Aprovechare mi tiempo a mantener las relaciones que hecho con gente maravillosa de Guatemala, Honduras y Nicaragua. Sabiendo, que en esos países tengo amigos, de esos que sin conocerte te hacen sentir parte de la familia.