Región:
Argentina
Categoría:
Personajes
Article type:
Enfoques

Recordamos al bailarín y maestro Rodolfo Dinzel a un año de su fallecimiento

Región:
Argentina
Categoría:
Personajes
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Juan Pablo Guerri
Fecha de publicación:
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Carlos Rodolfo Dinzelbacher se llevó sus historias, su magia y sus abrazos para otros barrios y seguramente andará con su amigo el poeta Horacio Ferrer, chamuyando, y ayudando a que sigamos intentando entender de qué se trata esto del tango.

Los primeros días del año suelen traer sueños por cumplir, expectativas... El 2015 trajo a su llegada una noticia que dejó ganar en la superficie aquella idea estereotipada de que el tango sólo es tristeza.
Un año atrás, el primero de enero de 2015, murió el bailarín y maestro Rodolfo Dinzelbacher. Y entonces el tango mostró sólo su costado gris.
Los lugares felices del tango, que son muchos, se perdieron ese día con su partida. “Cacho” Dinzel, apostaba a las sonrisas desde lo profundo, no había cara de tango enojado.
Nacido el 7 de octubre de 1950, Dinzel fue un virtuoso de la danza autóctona que ingresó como oyente -con tan solo 4 años- a la Escuela Nacional de Danzas Folclóricas, a los 14 comenzó su carrera profesional como bailarín folclórico, y con tan solo 16 años creó -junto a su hermano- el grupo "Coreoimaginación Argentino”.
En 1968 se recibió de docente, en la Escuela Mariano Acosta, y en ese mismo año decidió dedicarse al tango y dejar de lado el folclore. A partir de 1972 conformó la pareja “Los Dinzel” con quien fuera su compañera de vida y baile Gloria Varo. Juntos descollaron en escenarios internacionales como solistas e integrantes del espectáculo bisagra del género, “Tango Argentino”.
Quedan en el parasiempre, las imágenes de aquellos momento, la sonrisa de Gloria y su precisión y elegancia, plenas de tango, femineidad y técnica. No en vano ella tiene la escuela del Colón.
La complicidad hecha picardía en una sentadita, la habilidad y velocidad en los ganchos... una pareja única de bailarines. Dinzel fue profesor de honor de la Academia Nacional del Tango, declarado Personalidad Destacada de la Cultura de la Ciudad de Buenos Aires (2013) y autor de obras como “El Tango Una danza. Esa ansiosa búsqueda de la libertad”, y “El Tango. Una danza. La improvisación”.Sus clases teóricas eran tan importantes como las prácticas, abrazar y danzar, y también estudiar y analizar el abrazo del tango. Entre sus trabajos como docente creó el “Sistema Dinzel de notación coreográfica”, y fue precursor del tango utilizado como recurso terapétutico para trabajar con personas no videntes, jóvenes con síndrome de Down y enfermos con Parkinson, entre otras patologías. Hablaba de los principios de la Revolución Francesa empatados con los fundamentos del tango.” Libertè, egalitè, fraternitè”, la libertad, la igualdad -somos todos iguales al bailar tango- y la fraternidad, que se expresan en las milongas cada noche...
Hasta sus últimos días siguió con sus proyectos como investigador y docente desde la Carrera de Tango Danza del Centro Educativo del Tango de Buenos Aires (CETBA) de la cual Dinzel y Varo fueron sus directores desde la fundación del instituto, en 1992. Carlos Rodolfo Dinzelbacher se llevó sus historias, su magia y sus abrazos para otros barrios y seguramente andará con su amigo el poeta Horacio Ferrer, chamuyando, y ayudando a que sigamos intentando entender de qué se trata esto del tango.