Región:
Argentina
Categoría:
Humor
Article type:
Enfoques

Columna de Humor: Fin de año no es el Fin del Mundo ¿o sí?

Región:
Argentina
Categoría:
Humor
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Martín Troncoso
Fecha de publicación:
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Los actos de fin de curso un motivo de stress, pero no es el fin del mundo ¿o sí? se preguntan todos. Aquí una opinión clara que no aporta luz en el debate

Antes había fiesta de egresados y punto. Hoy hay fiesta de primario, de egresaditos y posteriormente se va a celebrar la salida de la nursery. Los fotógrafos y filmadores, chochos.

Pero hay varios puntos que hacen de esta época y de los actos de fin de curso un motivo de stress, anque de suicidio justificado.

El discurso de la directora: Siempre es largo, aunque sea corto. Las más formales hablan de los educandos, los chicos creen que un gerundio es la flor nacional y ni idea de que hablan de ellos. Pero lo peor son las modernas: las que hablan de los chicos como per-so-ni-tas. ¡Personitas son los enanos o los liliputienses y solo uno de los dos existen! (los enanos, creo). Digámosle maestrita o maestrota de acuerdo al tamaño a ver si les gusta.

Los disfraces de fin de año: Siempre son baratos, una pavadita… así que si la temática es la vida en otros planetas hay que conseguir un ovni, un ET de Roswell y un meteorito (fácilmente choreable en el Planetario de la Ciudad). En los colegios religiosos, la temática es el Cielo. Así que el que hace de arcángel Gabriel debe conseguir una trompeta y… ¿quien no tiene un tío fanático del jazz que haya formado parte de una Big Band? ¿eh? Si hacés de espíritu, el ectoplasma es más difícil de conseguir y lo máximo que encontrás es un trozo de goma siliconada trabajada por Héctor Plasma, el ferretero de la esquina. Aparte gastás un fangote y a tu hijo, como siempre, le toca hacer de Nube 5. Toneladas de algodón para que tu hijo parezca un copo de nieve deforme y sea perseguido por todas las palomas del barrio que terminan cagando en el vestido o traje de ocasión para la entrega.

El filmador y el fotógrafo también sufren. Porque delante de ellos se abalanzan todos los padres que lo contrataron. Luego se quejan de las tomas del profesional porque en la escena se le interpone un tarado que ocupa la mitad del cuadro. Muchas veces el tarado y el quejoso resultan ser la misma persona.

Hay dos tipos de madres que participan del evento: las que organizan todo y no dejan que nadie se meta… y las que no hacen nada y se quejan

Otro tema son los abuelos…. ¡terribles! No saben distinguir un ansiolítico de un supositorio pero el I-Phone 6 lo manejan a la perfección, el problema es que como les queda poco tiempo de vida, quieren tener todo archivado ¿para qué? ¿para las generaciones venideras?

Otra cosa… los chicos actuaron divino, cantaron hermoso y…. la verdad, que no. Hicieron lo que pudieron para su edad, pero tu nena no es Meryl Streep ni tu hijo Plácido Domingo.

Lo nenes tampoco se salvan. Se sacan selfies y en cualquier momento empiezan las selfies de las selfies, por lo que pronto los palotes selferos, o como se llame, van a tener medidas kilométricas y docenas de celulares insertados en él. En breve alguno chocará con el ARSAT 1. Después se mandan mensajes de amor eterno y de pasados inolvidables, cuando casi siempre siguen juntos al siguiente año. Ni hablar del pibito del bullyng que de pronto pasa a oficiar de mascota del curso, le acarician la cabeza y hasta le dan los restos del banquete que organizan los padres, algunos hasta lo abrazan, pero hasta por ahí nomás.

Así cierra el ciclo lectivo y uno tiene la impresión de que el conflicto arabe-israleí comenzó en un acto de fin de año. ¿Exagero? Lo sabremos en los próximos informes que vendrán aquí, en ABC Humor.