Región:
Argentina
Categoría:
Personajes
Article type:
Opinión

Primer encuentro Ruben Juarez a 5 años de su muerte

Región:
Argentina
Categoría:
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Article type:
Opinión
Autor/es:
Por Juan Pablo Guerri
Fecha de publicación:
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El impresionante escenario, hecho artístico y arquitectónico en sí, La Ballena Azul del Centro Cultural Kirchner, fue el marco ideal para una noche intensa, como no podía ser de otra manera para Ruben Juarez

Rubén Juárez brilló en la noche que sus amigos artistas lo homenajearon a cinco años de su partida. Un "Dandy" el negro, abría él mismo desde la pantalla con ese tango de Irusta – Fugazot - Demare, un recital de emociones. El impresionante escenario, hecho artístico y arquitectónico en sí, La Ballena Azul del Centro Cultural Kirchner, fue el marco ideal para una noche intensa, como no podía ser de otra manera para él. Criollo y tanguero se plantaba en escena Guillermo Fernández, para recordar el gardeliano repertorio que hiciera Juárez con Grela. Allí, Guillermo fue contundente con el brillo habitual de su voz, y emotiva musicalidad, junto a Horacio Avilano y su cuarteto. "Caminito soleado" y "Pobre gallo bataraz" fueron los temas que le dedicó a su amigo. José Angel Trelles volvió a compartir escenario con Juárez, como lo hiciera en aquel inolvidable espectáculo "Tango a Tango", pero con su alma esta vez, homenajeándolo con una canción que escribió en su honory con "El cantor de Buenos Aires. Se armó la selección para Rubén, con la batuta del gran amigo y director musical de Juárez, José "Pepo" Ogivieki: Julio Pane en bandoneón, Pablo Agri en violín, Ricardo Lew en guitarra y Carlos Genoni en bajo. Pane fue esa noche Pane y Juárez en un solo bandoneón, como en aquellos duelos/duetos memorables en café Homero que quedan en el recuerdo, cuando Genoni también apuntalaba.

"Último tango en Buenos Aires", esa bella obra que muestra a Juárez descollando también como compositor, tuvo su sentida versión a cargo del quinteto.

Seguían los artistas brindándose para recordar a uno de los más grandes de la música popular argentina. La memoria de una noche inolvidable en Diagonal norte, y una amistad presente, reunieron otra vez al gran Luis Salinas y a Rubén Juárez. El guitarrista dejó su corazón en ese instante, comenzó a cantar "Sin Lágrimas" y cuando la emoción propia y ajena ganó lugar, término haciéndose cuerpo con su guitarra. Previamente ya nos había hecho disfrutar del clásico de Plaza, "Danzarín" acompañado de Avilano y Ogivieki.

Oscar Laiguera, compositor e intérprete de excelencia de folklore y tango, interpretó con su grupo "Tiempo de Madurez", de Juárez y Tavera, y allí una voz joven y clara, Luz Graciano, se sumó al homenaje.

Así cómo Juárez fue una brisa nueva para el tango y hoy sigue soplando, "Vientos del 80", de la misma dupla autoral, fue interpretado por la voz de Oscar Mangione para hablar de nuevas sensaciones para una Argentina sin luz, pero que salía de la dictadura. Oscar, cantante, compositor, productor y uno de los ideólogos y motor imprescindible de este "Primer Encuentro Juárez", a quien además lo unía una fuerte amistad, escribió y cantó para festejar la memoria de su amigo, su tema "Juárez". Este momento, dio lugar a la pregunta que finalmente nos hacemos todos y a la que Guillermo Fernández también transformó en canción, "Adónde estás, Rubén?".

Raúl Garello, uno de los grandes referentes de nuestro tango, que acompañara como bandoneonista en algunos casos y como director en otros, a Aníbal Troilo, Susana Rinaldi, Roberto Rufino, Leopoldo Federico y también a Juárez, compuso junto al recientemente fallecido y querido poeta Hector Negro la obra "Rubén". Las maravillosas luces de La Ballena Azul tomaron entonces una tonalidad más profunda que nunca, al entrar en escena Lucila Juárez, a quien le sobran espaldas para seguir haciéndose camino en la música. Y entonces de aquella pequeña que jugaba en el piano de Cafe Homero, junto a sus hermanos Leandro y Leonardo, a la artista de hoy. Recitó el poema de Negro primero y luego cantó junto a Garello. Apareció ahí la mirada atenta de la madraza que cuida la obra y el corazón de Juárez, como a ella le gusta llamarlo. Silvia Tamagnone desde la platea junto a su familia, miraba emocionada, cómo Lucila era hija y artista todo junto. Otro nudo en la garganta para desatar en lágrimas.

Paz Martínez, quien no para de tener éxitos en su carrera, sólo se detuvo para cantarle a su amigo un tangazo de su propia autoría, "Que pena Rubén". Y el "Último round" de este homenaje lo peleo contra el olvido Néstor "Pichi"Fabián, con este tema de Chico Novarro, y con su pasional versión de "Desencuentro" otro tango inolvidable de Troilo y Cátulo. Final de espectáculo con lágrimas y sonrisas, y volvimos todos a seguir extrañándolo cada día.

Nos dimos vuelta y la síntesis del tango volvió a proyectarse en la pantalla gigante, su figura en aquella versión explosiva y con todos los matices de "Tinta roja"... Qué pena Rubén, "nos vemos más tarde, esperanos, chau"... como dijo "Pichi" Fabiän.

PD: Gracias Familia Juárez, Oscar Mangione y Pepo Ogivieki, por dejarme conducir el evento y vivir y compartir estas emociones con los lectores de ABC mundial, desde tan cerca. Como siempre Juárez estuvo y estará en mi corazón y en cada tango.