Región:
Argentina
Categoría:
Política
Article type:
Enfoques

¿Scioli se baja y Zannini enfrenta a Macri en el balotaje?

Región:
Argentina
Categoría:
Política
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Gustavo Chapur
Fecha de publicación:
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Hoy a Cristina le quita el sueño que Macri supere en el próximo comicio el 54% que ella logró en 2011. Espera que Scioli se baje sin pedírselo.

La Audacia y el Cálculo. Así había titulado su libro la intelectual Beatriz Sarlo, donde sistematizaba su perspectiva sobre el kirchnerismo. Y sin dudas, la osada creatividad política ha sido y es la marca registrada del gobierno que ha sabido sacudir la escena política nacional de los últimos 12 años. Y, en el terreno de las especulaciones y rumores de estas horas convulsionadas y vertiginosas, el kirchnerismo aún en estado de shock, podría lanzar su úlitmo y agónico efecto sorpresa.

Hoy el candidato del oficialismo está oteando un panorama bastante adverso. Descontando el apoyo de Massa a Macri, ya le han acercado cifras de las primeras encuestas post elecciones, y esos números hablan por sí solos: 60 a 40, perdería. A tono con esos datos, desde algunos sectores alimentan los rumores de la posible renuncia de Scioli a presentarse en la segunda vuelta.

Esas versiones se sostienen en dos escenarios posibles para Scioli: o decide romper con Cristina (algo improbable a esta altura, pero reclamado por parte de su entorno), o bajarse para no ser humillado con la ola amarilla en el balotaje. Y en este caso, seguiría el ejemplo de su mentor político Carlos Menem.

En 2003, el ex presidente había renunciado a competir en segunda vuelta, lo que había permitido consagrar a un por entonces ignoto Néstor Kirchner presidente con apenas 22,24% de los sufragios emitidos, con el apoyo del mandatario saliente Eduardo Duhalde, líder del PJ bonaerense.

Pero en esta ocasión podria presentarse una sustancial diferencia que el arco opositor aún no sopesó. Para ello es apropiado recordar lo que reza la norma referida a nuestro sistema electoral, que tantos políticos durante esta campaña reclamaron modernizar con vistas a los futuros procesos electorales, incorporando por ejemplo, la modalidad de la boleta electrónica, ya aplicada con éxito en el distrito porteño.

La Ley Nº 24.444 (Código Nacional Electoral) en su artículo 155, dice: “En caso de renuncia de uno de los candidatos de cualquiera de las dos fórmulas más votadas en la primera vuelta electoral, no podrá cubrirse la vacante producida. Para el caso que la renuncia sea del candidato a Presidente, ocupará su lugar el candidato a vicepresidente.”

Es decir, si renuncia Scioli (sea por una meditada voluntad propia, sea empujado por fuertes presiones desde su entorno político), y no lo acompaña en esa decisión el otro integrante del binomio, quedaría inmediatamente habilitado el candidato a vice, Carlos Zannini, a ocupar su lugar y, por ende, a enfrentar a Macri.

Lo que algunos cristinistas duros ven con buenos ojos, ante esa hipótesis, es que de esa manera la segunda vuelta sería una suerte de batalla electoral entre Macri y, prácticamente, Cristina. Pues “el Chino” sería mejor garante de la continuidad del kirchnerismo. La presidenta deja el poder con un alto índice de popularidad y aprobación que, según distintos analistas, oscila entre el 35 y 40 %. Algo inédito para un primer mandatario saliente en Argentina.

Reputado por muchos como el “comisario del modelo K”, el cordobés Carlos Zannini sigue siendo el Secretario Legal y Técnico de la Presidencia, y hombre de estrecha confianza de Cristina. No solo desde el plano personal, ya que regularmente es quien almuerza y cena en Olivos, en compañía de la Presidenta, Máximo y Florencia Kirchner, sino también en el terreno técnico-político. Con su bajo perfil, ha sido el cerebro de las principales transformaciones, iniciativas y estrategias políticas de la década kirchnerista.

Esta jugada electoral atornillaría al núcleo kirchnerista a la Casa Rosada, y se salvarían dos importantes obstáculos de un solo tiro: primero, no permitir que el Frente para la Victoria caiga frente a Cambiemos en el balotaje del próximo 22 de noviembre, o sea, evitar la escena de Cristina poniéndole la banda a Mauricio el 10 de diciembre. Y, por otro lado, ahorrarse un frente abierto tempestuoso entre el presidente y el vice, poniendo en juego la línea sucesoria constitucional.

Para un hombre clave del massismo, no hay duda de que Scioli se baja del balotaje. Fiel a su estilo vulgar, el presidente del bloque de diputados del Frente Renovador, Alberto Roberti, dijo que el candidato del FpV no se presentaría a la segunda vuelta: "Tengo que contar algo ya: Scioli esta cagado. No quiere jugar en segunda vuelta, sabe que Macri lo limpia. Bien de cagón. Me equivoque", lanzó el polémico dirigente que el mismo domingo agitaba las redes sociales en favor del motonauta. Es, además, el esposo de Mónica López (especialista en panqueques).

Para muchos militantes, Scioli representa de alguna manera el fracaso del kirchnerismo en tanto no pudo encontrar otro candidato que encarne la continuidad el espíritu épico del Relato. No pudieron ni supieron despegarse de un liderazgo personalista

Hoy a la Presidenta le quita el sueño la posibilidad de que Macri supere en el próximo comicio el 54% que ella logró en las elecciones del 2011, hasta ahora la marca record. Por eso está dispuesta a hacer todo lo necesario, como hasta ahora, para desgastar a su propio candidato hasta que decida bajarse de la contienda, sin que deba exigírselo.

Hasta hace poco parecía un chiste de mal gusto el fallido de algunos integrantes de Carta Abierta sobre la posibilidad soñada de que Scioli renuncie en algún momento a la presidencia (si ganaba) para dar lugar a un kirchnerista puro, que hoy es Zannini. Y aunque por ahora no sea más que una versión, los pibes y no tan pibes de La Cámpora comenzaron a frotarse las manos, aguardando a que la Jefa (quien sigue en sagrado silencio y sin recibir al candidato por ella elegido con resignación), levante o bajo el dedo.