Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad
Article type:
Enfoques

Se realizó en Buenos Aires homenaje a 100 años del genocidio armenio

Al pedido de los países que reconocen el asesinato de casi la totalidad del pueblo armenio se suma la mención del Papa Francisco en una misa que brindó el 12 de abril

Armenia cumple 100 años de lucha para que se reconozca la programación sistema de aniquilamiento de su cultura por parte del Imperio Otomano en 1915. Un genocidio, una cultura que se pretendió cercenar, casi 1.500.000 de victimas y ninguna familia que en la actualidad pueda escapar al dolor de haber perdido un antepasado en este echo histórico que aun busca justicia.

La República de Armenia es un país ubicado en el Cáucaso Sur sin salida al mar. Históricamente su territorio se extendía desde el Cáucaso hasta la Meseta de Anatolia, áreas que hoy forman parte de la República de Turquía. Hablamos de territorios armenios que fueron vaciados de su población originaria.

Argentina fue una de las naciones que recibió en 1915, y posterior, a los sobrevivientes que llegaron con el dolor de una perdida, en miedo del destierro, el desasosiego de no tener nada. Pero persistía en ellos la convicción de una identidad, una voz como pueblo que hoy se escucha mas fuerte que nunca reclamando la reparación del daño sufrido. "Es una lucha que lleva muchisimo tiempo", comparte Jorge Dolmadjian integrante de la Comisión Conmemorativa del Centenario del Genocidio Armenio, "esta comunidad se constituye como consecuencia de ese genocidio. Llegan aquí al país, son sobrevivientes y a partir de ahí van construyendo sus espacios institucionales, templos, etc. Para poder, de alguna forma, seguir desarrollando esa cultura de identidad que había tratado de ser cercenada con el genocidio. Este crecimiento dentro del país tiene diferentes etapas: una primera de mirada más hacia adentro por que era una sociedad fragmentada. Pero con las generaciones venideras se empieza a plantear reconstruir esa memoria, mostrarla y difundirla. Y a partir de ahí, y sobre todo en los anos 60 con el cincuentenario, comienza un proceso de empezar a mostrar y contar lo que sucedió".

Las victimas a lo largo de la historia son representadas en números, en cifras, conceptos matemáticos fríos. El tiempo pasó pero la memoria de los descendientes a lo largo y ancho del mundo se mantiene viva y activa, en nuestro país las actividades renovando su pedido de reconocimiento y justicia al gobierno de Turquía se encuentra en pleno desarrollo incluyendo un intenso Acto Multicultural que tuvo lugar ayer en el marco de La Feria del Libro en conde se compartieron videos institucionales y se desplegó las representaciones artísticas mas bellas de esta brillante cultura. Continúan este martes 28 a las 19hs con una marcha desde la Facultad de Derecho (Av. Figueroa Alcorta 2263, CABA) hasta la residencia del Embajador turco y el miércoles 28 a las 20hs tendrá lugar el acto central en el Estadio Luna Park (Av. Madero 420, CABA).

Hablamos de victimas, mencionamos una cultura que intento ser eliminada y Dolmadjian nos ayuda a comprender que la magnitud de lo ocurrido en coincidente con el dolor que perdura hasta nuestros días "Prácticamente las 2/3 partes de la población Armenia vivía en los territorios del Imperio Otomano y en ese genocidio pereció, se calcula, 1 500 000 de personas que de acuerdo a los registros de los diferentes poblados y regiones que realizaba la iglesia apostólica Armenia", una pausa de nuestro interlocutor da impacto al peso natural de la frase que sigue, "aproximadamente vivían 2 200 000 personas". Los números nos permite acercarnos, imaginar la dimensión "Es una tragedia que atraviesa a todas las familias, imagínate que las 2/3 partes de la población, significa que no hay familia que no tenga alguna victima", las palabras de Jorge dejan un panorama claro.

El horror puede tener una razón? En tiempos de ideologías y extremismos convulsionados en relevante mencionar el razonamiento de la comunidad acerca del móvil turco "Las razones son políticas y económicas, y la religión, como en muchos casos ha sucedido y sigue sucediendo hasta el día de hoy, es utilizada como un elemento para dividir y generar el odio entre etnias y pueblos pero no son los motivos religiosos los elementos que motivan al genocidio", la salvedad que arroja Dolmadjian es fundamental. Establece que la aniquilación del pueblo armenio se debió[o al debilitamiento del Impero Otomano en el marco de la Primera Guerra Mundial y la perdida progresiva de sus territorios en Europa. Comenta que una división hacia el centro del Imperio fue lo que prevaleció frente a la constitución multiétnica natural que había prevalecido hasta ese momento optando por la "turquificacion" con el final que todos conocemos.

El pedido del pueblo armenio es el reconocimiento por parte de la República de Turquía de su autoría en el Genocidio. Hace pocos días la lucha va ganando en el ámbito internacional, al pedido de los países que reconocen el asesinato de casi la totalidad del pueblo armenio se suma la mención del Papa Francisco en una misa que brindo el 12 de este mes y la declaración de la Asamblea Nacional de Alemania lo que considera un paso mas hacia la obtención de justicia "la declaración alemana es muy importante por que ahí el Presidente no solo hace un reconocimiento sino que también dice que Alemania debe revisar su participación sobre los hechos ocurridos en 1915", Jorgen Dolmadjian lo ve como una apertura hacia la ansiada reparación que busca su pueblo, "el imperio alemán era aliado de Turquía en la Primera Guerra y mucho tuvo que ver en este plan de exterminio".

La sensación no es tanto de dolor, dice, sino de superación y de reclamo de justicia. Asegura que a este genocidio lo que e falta es la reparación por que el reconocimiento forma parte de esa reparación e insta a que la sociedad moderna turca aplique un mea culpa necesario para ambas naciones.

A veces sorprende descubrir que los más afectados por situaciones que carecen de lógica y sentimiento humano son aquellos, los primeros, en sobreponerse. Y encontramos la convicción hecha simplicidad y ejemplo, como la cigarra de nuestra Maria Elene Walsh cantando al sol "Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando..."