Región:
Mundo
Categoría:
Turismo
Article type:
Enfoques

ABC Mundial navegó en el Majesty of de Seas de Royal Caribbean

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Autor/es:
Por Gustavo Chapur
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Tenía ciertos prejuicios y temía aburrirme, dice Gustavo Chapur, pero luego de este primer viaje en un Crucero por el Caribe, concluye: "no te pierdas la oportunidad de una experiencia segura, divertida, sociable e inolvidable"

En estos días tuve mi primera experiencia como crucerista en un barco de Royal Caribbean, una de las más importantes compañías mundiales de cruceros, y me gustaría compartirla con ustedes para aportar info que pueda ser de utilidad antes de emprender esta genial expedición. El sistema es muy similar en todos los cruceros.

Si bien fui con amigos, entendí que la política principal de un crucero es compartir casi todo, socializar lo más posible, por lo tanto es perfectamente válido viajar solo. Por ejemplo, las cenas son en mesas compartidas, igual que muchas actividades a bordo. Llega un punto en que casi todas las caras nos empiezan a sonar familiares. Es una buena ocasión para hacer nuevos amigos.

Tal como sucede en un hotel con las habitaciones, en el crucero obviamente hay distintos tipos de camarotes, según su jerarquía, con o son ventana al mar, con o sin balcón, amplios o diminutos, en pisos altos o bajos, dependiendo de nuestro presupuesto. De todas formas, uno lo utiliza apenas para dormir, porque son muchísimas las actividades y entretenimientos a cada paso.

Yo hice un crucero que salió desde Miami, por la empresa Royal Caribbean, el Majesty of de Seas. Como tenia ciertos prejuicios y temía aburrirme, tome uno de pocos días anclando en los puertos de Nassau (Capital de Bahamas), y Coco cay (una isla privada de Royal Caribbean, también en Bahamas).

En general, los cruceros parten a las 16 hs y se debe hacer el check-in a las 12 del mediodía como máximo. Lleva un tiempo hacer migraciones, controles de seguridad y tramitar la sea card. Conviene llegar temprano, porque además uno puede comenzar a degustar, caminar, descansar en el camarote hasta la orden de partida.

La Sea Card es una tarjeta personal que uno siempre deberá llevar consigo, a bordo y en los puertos que pare. Nos identifica, nos sirve para consumir (no se utiliza dinero dentro del barco), para pedir toallas para la piscina o las playas, para abrir el camarote, etc. Es como si fuera nuestro pasaporte o documento.

Antes de zarpar, se hace un simulacro de evacuación. Según el número asignado en nuestra tarjeta deberemos agruparnos en distintos sectores o cubiertas para ser instruidos por un tripulante sobre las medidas de seguridad (en inglés y español). Nos indican cómo usar el salvavidas y subir a un bote de salvamento. Durante la charla no se puede usar celulares ni hablar, es importante atender esa información, son solo 15 minutos, y puede ser vital en caso de una emergencia. En tal circunstancia ya sabremos donde reunirnos, de lo contrario sería un caos mortal.

Terminado el simulacro el barco zarpa, y conviene no perderse la salida del puerto ya que es una experiencia fascinante. Todos suben y sacan fotos o filman.

Con respecto a las comidas, preparen el estómago porque comerán hasta hartarse, platos de todo tipo y a toda hora. Con respecto a los vegetales, es conveniente adicionar vinagre o limón, para evitar bacterias. Es infinito el desfile de personas por los mostradores para servirse. Hay ciertos plastos elaborados que se piden.

Una de las principales preocupaciones es la alimentación, por eso en todos los cruceros hay menús especiales para alérgicos, celiacos o personas que sufran cualquier tipo de intolerancia alimentaria. El barco incluye el desayuno bufet con infusiones calientes, agua y jugos de todo sabor por máquina, sin límite. Solo se paga aparte, si uno lo desea, un pack de bebidas para acceder a gaseosas (te dan un vaso térmico con sensor en la base que se apoya en la máquina y uno elige por botones la bebida preferida, y se puede rellenar cada 10 minutos).

Reitero con respecto a las bebidas: el precio del crucero solo incluye agua, jugos e infusiones en forma ilimitada. Si uno quiere cenar con vino o cerveza, debemos comprar un pack que ofrecen a un precio accesible por todo el viaje, o comprar en el momento la bebida o botella (opción cara). Para los que toman gaseosas (y no jugos) también es una buena opción el pack de gaseosa libre por todo el viaje.

Para el almuerzo tienen también el restaurant buffet gigante (informarse de los horarios), y después del cierre de este (por ejemplo al zarpar de un puerto o antes de la cena) habrá algún servicio de pizzas o fast food. Por la noche tendremos dos opciones: el buffet mencionado o la cena a la carta en otro sector, En ambos casos la comida es de muy buena calidad. Dependerá de si tenemos ganas de que nos sirvan o servirnos, o si llegamos a horario a la cena (en mesa compartida) y vestimenta elegante, o más casual e informal en el bufet, con horarios más flexibles. La mesa de los dulces es variada y gustosa. No falta la comida gourmet. Después de las 6 de la tarde sirven sushi, y pizza durante toda la madrugada para los desvelados.

Como ven, todo es muy similar a un hotel all inclusive. Incluso se puede solicitar sin cargo el envío de comida al camarote, o puede llevarla uno mismo sin problema, igual que las bebidas. También uno puedo servirse helado las veces que quiera, café o té. Es decir, nunca pasaremos hambre. Por el contrario, conviene utilizar el gym con máquinas de última tecnología, para quemar algunas calorías. Algunos cruceros tienen pista para correr pista de patinaje sobre hielo, pared escaladora (rappel), juegos de todo tipo, mesas de ping-pong, mini cancha de básquet o vóley, tobogán acuático, etc.

Todos los cruceros, dependiendo de los días del mismo, tienen una o dos noches de gala (noche del Capitán) que requiere vestimenta elegante (no short, ojotas, musculosa, etc). Los varones deben vestir traje o etiqueta, y las mujeres con los mejores trapos que tengan. Encontraremos personajes de todo tipo. El Capitán presenta a su tripulación, y luego si uno lo desea se saca fotos con ellos. Luego se sirve una cena especial, recomendable el plato de salmón y el de langosta.

Con respecto a las excursiones en los lugares en que para (no incluidas en el precio) se pueden reservar las que ofrecen dentro del barco o buscar abajo en puerto (pueden ser más económicas). Desde ya, los puertos donde para el barco son seguros. Igualmente, muchas cosas correrán por nuestro propio riesgo, como las actividades que hagamos en tierra, y sobre todo el regreso al barco en horario. Este punto es importante: suelen haber casos en que el barco parte, y quedan pasajeros en los puertos porque no regresaron a horario, y deberán tomarse un avión de regreso por cuenta propia. Son muy estrictos con el horario, pues un crucero es como si fuera un avión, debe cumplir horarios de partida y llegada, si uno se retrasa ellos no se hacen cargo.

Es importante manejar el idioma inglés, para hacer amigos e interactuar con mayor seguridad. Pero de todas formas, muchos empleados hablan español aunque no sean de origen hispano (la mayoría proveniente de Indonesia, India, Haití, viven dentro del barco durante 7 meses, con 2 de vacaciones). Se desviven por atender bien a los pasajeros, y tantos los camareros como el personal de limpieza de los camarotes tratan de recordar tu nombre, aunque les cueste pronunciarlo y siempre te saludan con una sonrisa. Cuando hacen el servicio del cuarto cada mañana, dejan armado un simpático animal con una toalla sobre la cama, como sorpresa de bienvenida al abrir la puerta.

Cuando uno desciende en los puertos, según el lugar, uno puede optar por alquilar un scooter (por ejemplo en Nassau), un auto (por ejemplo en Cozumel), o caminar (Coco Cay). Es importante bajar temprano del barco para aprovechar el día y evitar las largas filas para descender después del desayuno. En Bahamas, imprescindible visitar el famoso hotel Atlantis, y si se abona una tarifa se puede usar su balneario privado. Lujo por todos los costados.

En Belize se pueden visitar las ruinas Mayas, hacer un city tour o bien hacer snorquel en una de las barreras de coral más grandes del mundo. También es muy bella la Isla de Roatán (Honduras). Las excursiones contratadas dentro del barco se pueden cancelar sin problema hasta 24 hs antes.

Puede tocarnos tiempo malo, y en tal caso el barco no parar en algún puerto por problemas climatológicos (tormenta, fuertes ráfagas). Igualmente dentro del barco casi ni se nota, pues se mueve muy poco.

No llevar en las valijas elementos que connoten cierta peligrosidad, como cuchillos, tijeras, calentadores, etc. Luego de ser detectados por el scanner, son confiscados y devueltos al terminar el viaje. Se deben retirar después de migraciones.

Por supuesto, una de las principales atracciones para muchos que eligen los cruceros es el casino. Ser precavido para no perder allí la vida. También hay un shopping. Se organizan sorteos, eventos, karaoke, hay salas para chicos y adolescentes, bar, teatro, solárium, spa, y mucho más, según el nivel del barco.

No siempre es fácil viajar con niños, por eso las empresas navieras están apostando por cruceros enfocados a las familias, como es el caso del crucero de Disney o el Brisas del Mediterráneo. Hoy en día hay buques que tienen la opción de reservar camarotes familiares de hasta 6 personas, pero conviene reservar con bastante antelación porque la oferta de estas cabinas es reducida.

No te pierdas la oportunidad de una experiencia segura, divertida, sociable e inolvidable. Y también, bastante accesible en comparación con otras opciones de turismo. Buen viaje.-