Región:
Mundo
Categoría:
Economía
Article type:
Enfoques

El mundo del revés: potencias económicas luchan contra la deflación

Región:
Mundo
Categoría:
Economía
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Pablo Pla
Fecha de publicación:
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Si los hogares y las empresas esperan que los precios se mantengan deprimidos por un largo periodo, podrían posponer el gasto y la inversión, lo cual provocaría una espiral a la baja en la actividad económica y los precios

Japón, Estados Unidos, algunos países de Europa y ahora China, viven preocupados por un engranaje de la economía que en Argentina desconocemos. La deflación. La baja de los precios por un largo período de tiempo.
En uno de los países de más inflación en el mundo como es Argentina, esperamos la estabilidad y baja de precios como la lluvia para el campo. Pero no todo lo que brilla es oro.
El riesgo de la paralización de la economía genera que en esos países los empresarios pidan autorización para aumentar salarios a los obreros (como ocurrió en Japón) y que la baja de precios en los supermercados se tome como señal de alarma y no como una bendición.
¿Qué hay de malo en pagar menos por las cosas? Los consumidores tienen razón en celebrarlo; siempre y cuando su país esté viviendo una “buena deflación”. En los lugares donde las bajas de precios han sido impulsadas por la caída de la energía, por ejemplo, la gente puede ahorrar un poco más o gastar un poco más.

Pero los economistas están preocupados por algo más peligroso: la perspectiva de que un ciclo deflacionario dañino pueda desarrollarse en un momento en que los bancos centrales se están quedando sin maneras de responder.

Si los hogares y las empresas esperan que los precios se mantengan deprimidos por un largo periodo, podrían posponer el gasto y la inversión, lo cual provocaría una espiral a la baja en la actividad económica y los precios. La deflación también dificulta a los países pagar deudas, y puede forzar a las economías débiles a recortar los salarios para competir a nivel mundial.

Los bancos centrales suelen combatir este ciclo recortando las tasas de interés y buscando otras medidas de estímulo. Pero muchos ya han recortado las tasas al mínimo posible en su intento de recuperarse de la crisis financiera mundial.

En Europa, los inversores están tan nerviosos que esencialmente están pagando por el privilegio de prestar dinero. La idea es que si la deflación se afianza, los bonos del Gobierno con rendimientos negativos podrían ser una apuesta más segura que otros activos.