Región:
Argentina
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Espectáculos
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La efusiva novia travesti del argentino ganador del Oscar

Región:
Argentina
Categoría:
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Informados
Autor/es:
Por Gustavo Chapur
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Una gala con fuerte tono político y reivindicaciones varias.

La ceremonia de los Premios Oscar de ayer tuve una beta muy queer, según muchas opiniones que han circulado en las redes sociales. El presentador, Neil Patrick Harris, quien se declaró públicamente homosexual hace unos años. Los musicales seleccionados, la presencia de Julie Andrews y Lady Gaga. Y como corolario argentino, la revelación de Ginna.

Se hace llamar Ginna pero su nombre real es Mariana. Está en pareja con el argentino Nicolás Giacobone, uno de los guionistas ganadores del Oscar por su trabajo en el film Birdman. Es una modelo y actriz que hace algún tiempo irrumpió en los medios como "la belleza argentina del tercer género".

Ginna fue conocida en su momento por una fuerte polémica con Flor de la V, de quien se distanció al asegurar: "Yo no quiero ni que se me reconozca como mujer, porque no lo soy, ni exigirle a la sociedad que por ejemplo me reconozca como madre si deseo adoptar algún día. Mi ego no está tan elevado como para imponerle a la sociedad mi perspectiva de la vida a vivir. No soy mujer ni madre, soy travesti"”, se había definido claramente Ginna, diferenciándose de la mediática travesti Flor de la V, una fervorosa militante k que había enfrentado a su vez al periodista Jorge Lanata por decirle precisamente lo que es: travesti. Parece que a Ginna no le ha molestado nunca que la llamen por lo que es y se asume.

Ginna había protagonizado también una producción hot para "Sábado Bus”, el programa de Nicolás Repetto. Entonces, Ginna expresó: "Fui niño gay, adolescente andrógina, y hoy me considero una chica del tercer género ya que no le exijo a la sociedad que me considere una mujer porque no lo soy".

Hija de un familia religiosa protestante, ella desfiló como modelo andrógina para diseñadores top del exterior y en 2011 completó la figura femenina cuando el Dr. Daniel Grilli (el mismo que operó la cola de Andrea Rincón) le colocó sus prótesis mamarias.

En este último tiempo adoptó un bajo perfil para acompañar a su pareja, el guionista premiado, con quien vive en Nueva York. Ginna irrumpió en la entrega de los premios Oscar con un discreto vestido color rosa y un look muy moderado que iba de la mano con el smoking utilizado por su pareja, quien contó que en la fiesta posterior a la entrega de los Oscar, Ginna terminó bailando con Mick Jagger.

Por supuesto, en lugar de hablar del talento y el trabajo del compatriota que ganó un Oscar, en Argentina ahora la noticia dominante es su novia travesti, tema que explotó en las redes sociales con comentarios de todo tono y color. Una señal de la gran inmadurez intelectual de la sociedad argentina, a pesar de los avances normativos en la ampliación de derechos civiles.

Una ceremonia política

Se habló de inmigración, de igualdad de derechos y de salarios, de justicia y de democracia. Por momentos la gala de los Oscar se asemejó más una sesión intensa del Congreso, con gestos y discursos repletos de reivindicaciones. Algo que en definitiva, no debería ser extraño ni novedoso, pues la política y el cine van normalmente de la mano, en Hollywood y en cualquier parte del mundo. El arte es político. Pero en EEUU, la meca del cine es históricamente un bastión, y cercano a la gestión del presidente Barack Obama (con excepción en este caso del republicano Clint Eastwood).

Patricia Arquette, quien recibió el Oscar a mejor actriz de reparto por Boyhood, exigió la igualdad de derechos y de salarios para las mujeres, y fue ovacionada entre gritos de la plateafemenina. El mexicano Alejandro González Iñárritu, gran triunfador de la noche con Birdman, pidió “respeto y dignidad” para los nuevos inmigrantes. Los cantantes John Legend y Common también reclamaron los derechos de los afroamericanos tras provocar emoción con su interpretación en directo de Glory, tema principal de Selma, la película que refleja la marcha de Selma a Montgomery hace 50 años, en defensa del derecho a votar de la población negra. Obama había organizado en enero una proyección de la película en la Casa Blanca, junto al elenco. “Selma es presente porque se sigue librando la pelea por la justicia”, dijo Legend, en alusión a los conocidos hechos de gatillo fácil contra la población negra en EEUU.

Y el tema del espionaje también se coló cuando Laura Poitras recibió la estatuilla por mejor documental por CitizenFour, basado en el informante Edward Snowden y sus filtraciones sobre los programas de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) norteamericana: “Lo revelado no sólo expone una amenaza a la privacidad, sino a la democracia misma”, denunció Poitras, sin rodeos. Incluso, la política fluyó también anticipadamente sobre la alfombra roja, cuando la actriz Reese Witherspoon, nominada a un Oscar, creó la etiqueta #AskHerMore (pregúntale más) para reclamar que los frívolos periodistas preguntaran a las estrellas mujeres cuestiones un poco más relevantes que sobre sus vestidos y escotes.