Región:
Argentina
Categoría:
Personajes
Article type:
Enfoques

La Cabalita, a once años de su viaje

Región:
Argentina
Categoría:
Personajes
Article type:
Enfoques
Autor/es:
Por Mempo Giardinelli
Fecha de publicación:
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Escritora extraordinaria, maestra, militante de los Derechos Humanos, emblema del gremio de la pluma y el ordenador, nos dejaba sumidos en el desconcierto

"¡Cómo se nos va a morir si la queremos tanto!" dijimos muchos aquel día de febrero de 2004, cuando llegó la noticia.

Graciela Cabal se iba, de pronto, quién sabe adónde pero sin nosotros. Escritora extraordinaria, maestra, militante de los Derechos Humanos, emblema del gremio de la pluma y el ordenador, nos dejaba sumidos en el desconcierto. El mundo no iba a ser igual; todo cambiaba con su partida.

Aquel día escribí que su muerte era "un desastre para la cultura argentina de la democracia". Y así fue nomás, porque su ausencia se nota tanto en el campo de la creación literaria como del pensamiento y el sentido común aplicado a la educación, familiar y escolar.

La entrañable Graciela, con su estilo desacartonado, fue una deliciosa maestra de modales, costumbres y memorias. Amiga leal y generosa, a la vez era capaz de sorprender a sus miles de lectores, de todas las edades, porque le sobraban talento, originalidad y encanto, esos tres materiales que hacen grande a un artista.

Dejó escrita una saga que hizo y seguirá haciendo las delicias de diferentes generaciones de argentinos. Dejó libros memorables como la serie de los Tomasito, ese niño que es tan niño y piensa y dice y procede como un niño. Y también sus deliciosos "Secretos de Familia", su "Barbapedro", su originalísimo Carlitos Gardel y su corrosiva "Mujercitas eran las de antes". Con esos y otros libros, Graciela, a quien llamábamos cariñosamente "Cabalita", dictó cátedras de inteligencia, razonabilidad, decencia y buen humor.

Durante años nos visitó en el Chaco todos los agostos, y allí era aclamada por multitudes que llenaban los foros para dejarse convencer de que el mundo era un poco menos cruel si estaba teñido de color Literatura.

Me emociona evocarla, así que le mando un beso y todo mi amor, donde sea que esté. •