Región:
Argentina
Categoría:
Sociedad
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Informados

Otro título para el legendario Osvaldo Berardi, maestro del billar

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Autor/es:
Por Gustavo Chapur
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Fue distinguido como Personalidad Destacada del Deporte por la Legislatura Porteña, en el bar notable Los 36 Billares

El Vicepresidente 1º de la Legislatura, Cristian Ritondo (PRO), junto a la diputada porteña Graciela Ocaña (Confianza Pública) declararon esta tarde al maestro del billar, Osvaldo Berardi, como Personalidad Destacada del deporte. Fue en el bar notable "Los 36 Billares", ubicado en la Avenida de Mayo 1271, aún con olor a nuevo porque fue recientemente reinaugurado a partir de una importante inversión y cuidado de sus piezas y estructuras históricas.

Ritondo destacó que "Osvaldo Berardi pasará a ser un ícono más en la historia grande del deporte de la Ciudad de Buenos Aires, y el mejor lugar para homenajearlo es en el mítico bar en donde ha dedicado gran parte de su vida y experiencia deportiva. Osvaldo es el Messi del billar. Hoy reconocemos su extensa y ejemplar trayectoria, todos sus éxitos y logros, plasmados merecidamente en reconocimientos muy valiosos para el deporte argentino. Agradezco a Osvaldo por hacer del billar un deporte popular, que esté más al alcance de todos", agregó el legislador del PRO.

En tanto, la diputada Graciela Ocaña, autora de la iniciativa, destacó que "este es un reconocimiento que Osvaldo se merecía, que le correspondía a la Legislatura y una deuda de la Ciudad de Buenos Aires. Desde nuestro rol de legisladores, debemos bregar por la protección de espacios culturales como este, de Los 36 Billares, que fue declarado de interés cultural".

Luego, la nueva Personalidad Destacada del Deporte, Osvaldo Berardi, afirmó "en este reconocimiento se resumen todos los años de esfuerzo y de éxitos. Espero que el billarismo pueda hacerse más popular, que pueda llegar a muchas más personas". También participó del evento el gerente de "Los 36 Billares", Manuel Jamardo, junto a amigos y familiares de Berardi.

Una trayectoria intachable y un lugar mítico

El gran maestro del billar, ligado desde siempre al tradicional bar, inició en 1959 una larga serie de triunfos. Berardi acredita una campaña impresionante: ganó 69 certámenes argentinos de las más diversas categorías, a los que les suma 19 Latinoamericanos, dos subcampeonatos mundiales y su máxima conquista, el Mundial de Alemania de 1967, realizado en Dusseldorf. Ganó el Olimpia de Plata, que entrega el Círculo de Periodistas Deportivos, cinco veces (1974, 1975, 1976, 1985 y 1987), y el Konex de Platino. Hoy se lo puede encontrar todos los días en Los 36 Billares, donde le ofrece sus conocimientos y anécdotas a quienes quieran escucharlo.

Berardi sigue trabajando en "Los 36 billares", en donde dirige el salón del subsuelo, donde están las míticas mesas para jugar, todas restauradas. La remodelación total del local, conservando su esencia original, recuperó el esplendor de otros tiempos y cada día desfila por allí una multitud de porteños y turistas. Su gastronomía es amplia, con un ambiente cálido y familiar.

“Ningún café tiene las mesas que tenemos acá: bandas y bolas belgas, paño español. No hay ningún lugar en Buenos Aires que cuente con seis mesas de nivel internacional. El que juega acá puede lucirse”, asegura con orgullo el premiado maestro del billar sobre el bar que es también su hogar.

Los nuevos dueños del bar notable (los mismos de la cadena de pizzerías La Continental) habían llevado acabo un puntilloso trabajo de remodelación conservando el espíritu histórico del café, para que vuelva a ser una de las paradas obligadas de la Avenida de Mayo, y un ámbito de encuentro de amigos, como lo fue desde que nació hace 120 años. Su fama recorrió el mundo, porque han venido jugadores de billar de todas partes: belgas, holandeses, alemanes, etc.

El ruido de los impactos de las bolas se sucede interminablemente, en cada rincón de Los 36 billares, mientras el maestro Berardi rememora viajes, su carrera, y anécdotas de todo tipo. Igualmente reconoce que lo mejor que le ha dejado el billar no sólo fueron los trofeos conquistados, sino los amigos ganados, y ahora este reconocimiento merecido, a sus 83 años. Así, Berardi ya luce otro título en su amplia vitrina. Y sigue soñando: que los más jóvenes, más adeptos al pool, se acerquen también a aprender el billar, y animarse a competir en este apasionante juego-deporte.