Región:
Argentina
Categoría:
Espectáculos
Article type:
Opinión

"Testosterona" en el verano porteño

Región:
Argentina
Categoría:
Espectáculos
Article type:
Opinión
Autor/es:
Por Julieta Strasberg
Fecha de publicación:
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Desafiando el verano porteño,Testosterona se presenta en el Multiteatro con Osmar Núñez y Viviana Saccone. Con la impecable dirección de Daniel Veronese, habla de las encrucijadas de la vida, del poder, del deseo, del amor y la división sexual del trabajo

¿Cuánto más alto más lindo es el cielo? A algunos la altura les da vértigo; a otros les inspira saltar, o los aterroriza. Hay quienes se excitan y buscan volar. A Daniel Veronese, seguramente, la altura lo invita a jugar y lo desafía. Allí, en la cima de un edificio de una gran ciudad lleva a dos consagrados y premiados actores, Osmar Nuñez y Viviana Saccone, para interpretar a Antonio (Tony) y Magdalena (Magui) que, en una nochebuena atrapados por la nieve, aprovechan para sincerar su vínculo y expresar lo no dicho a través de años de relación de alumna-profesor y de jefe-subordinada. Antonio, en la encrucijada de su vida, deberá elegir a su sucesor entre su ex-alumna y protegida, Magui, y su ex colega de corresponsalía, Beteta. Estos, por su parte, deben dar buenos motivos para demostrar quién posee la fuerza necesaria para el ejercicio brutal del poder ante el inminente vacío de poder.

El Director Daniel Veronese toma los textos de la autora mexicana Sabina Berman y, desde la cima del piso 38, acompaña a estos actores a asomarse al abismo y los invita a saltar, seguros de la contención de una red tejida por la gran experiencia de los protagonistas, además de la pericia y precisión de este director que nos tiene acostumbrados a piezas teatrales de primer nivel.

En Testosterona, encontramos a una Viviana Saccone aplomada, firme, seductora, que juega a ser Magui, una inteligente, atractiva y ambiciosa Directora de Contenidos. Ella intenta desafiar los estereotipos de las estructuras de la división sexual del trabajo, mientras nos muestra la dualidad encerrada en una mujer profesional de alto rango. Seducción, ambición y creatividad, en la sensibilidad de una mujer en la edad justa en la que hay preguntas que demandan ser contestadas o definitivamente olvidadas. La maternidad, el trabajo, el amor, el poder; las expectativas de masculinización en el poder de una sociedad androcéntrica o la posibilidad de escape a esta visión naturalista y esencialista que la relación entre los sexos culturalmente postula.

En perfecta sintonía con Saccone, Osmar Nuñez nos impacta en la obra encarnando a ese Director Ejecutivo que desde su lugar de profesor admirado, hombre poderoso, decidido, ejerce el poder hipnótico de la dominación desde un lugar típicamente masculino. Allí, donde las mujeres son ritualmente engullidas por los machos poderosos, Antonio ejerce esa violencia simbólica de dominación, amortiguada por la amabilidad y el rol amoroso de padre, profesor, jefe y amante; Magui, por su parte, responde desde su más inevitable y sumisa manifestación cultural, admirando, acompañando, y hasta comprando los regalos de la familia del Director. Pero aquella sumisión se verá afectada y la subversión, asociada a lo más básico y físico, como las hormonas y el desafío de utilizar más “testosterona”, exigirá al personaje de Osmar Nuñez a transitar todos los caminos desde el conocimiento hasta el desconocimiento, ida y vuelta, para corroborar aquella tesis que el poder no se tiene, sino que se ejerce.

El deseo atraviesa la obra: apetito de ser madre, padre, marido o amante. Codicia de poder, de sexo, de amor y de vida. Avidez de ser y de poseer. El deseo será el eje que traccionará la acción de estos individuos cuyos destinos se definirán en esa noche en ese piso 38, donde el azar o el destino les ofrecen una nochebuena para intentar responder si un día puede cambiar el resto de nuestras vidas.

En la guerra, dicen, lo primero que se sacrifica es la verdad. Entre Magui y Beteta (el otro competidor y aspirante al puesto mayor), el Consejo y Antonio establecerán una guerra por la sucesión en el poder de esta destacada redacción de noticias. Sabemos por experiencia que en los medios de comunicación la verdad es el cordero de Dios que se ofrece en sacrificio. En esta redacción la verdad no escapa a su destino, y el juego de roles y de palabras acompañan la ceremonia, aunque con un final inesperado.

Dos personas deseantes y una tercera omnipresente, Beteta, que ambicionan la cima, buscan salvarse y juegan con el poder, el sexo, el silencio, las miradas y el lenguaje. La vida y la muerte en tensión, en el marco de una escenografía moderna y poderosa, que representa el afuera convulsionado y cambiante de estos seres que se influencian mutuamente. Alberto Negrín, en el diseño de su escenografía y video, hace uso de la tecnología disponible para recrear el tiempo que transcurre, el clima revolucionado, transformándose así en un personaje más. Una atmósfera que nos lleva a un tiempo real, con personajes actuales, en tiempo real, bellamente iluminada por Eli Sirlin y un vestuario apropiado elegido por Laura Singh.

Multiteatro (Av. Corrientes 1283). Funciones de miércoles a viernes a las 21 hs. Sábados a las 21 y 23 hs. Domingos 20.30 hs. Entradas: $300.

Calificación: Muy buena