Región:
América
Categoría:
Turismo
Article type:
Opinión

ABC MUNDIAL en Colombia: redescubriendo Bogotá

Arribamos al aeropuerto de Bogotá "El Dorado", haciendo honor a la leyenda que hablaba de estas tierras como mágicas extensiones bañadas en riquezas elevada a 2100 metros sobre el nivel del mar, nos recibe con orden y tranquilidad

Volamos 6 hs. a 12.000 metros de altura con una velocidad de 700 km. por hora, atravesamos el norte de la Argentina, Bolivia y besamos el noroeste de Brasil. Seguido ya nos adentramos en el país cafetero: llegamos a Colombia!

Arribamos al aeropuerto de Bogotá "El Dorado", haciendo honor a la leyenda que hablaba de estas tierras como mágicas extensiones bañadas en riquezas elevada a 2100 metros sobre el nivel del mar, nos recibe con orden y tranquilidad.

Los gendarmes presentes en la estación preguntando cuanto dinero ingresa, justo al lado de los scanner de equipajes que no funcionan, no nos amedrenta, Bogotá tiene mucho para ofrecer.

Lo mejor que puede pasarle es tomar un taxi habilitado para acercarlo hasta su lugar de alojamiento, en nuestro caso fue el ABC necesario de cómo manejarse en estas tierras.

La ciudad despierta ruidosa como cualquier capital, vendedores ambulantes y trabajadores que se mueven como hormigas en dirección a su trabajo o la actividad que les corresponda. El cielo está dominado por grúas símbolo de la transformación en fisonomía de la ciudad, sobre todo en el norte. Hay en desarrollo cientos de emprendimientos inmobiliarios que dejan atrás las casas bajas para deslumbrar con edificios de hasta 5 pisos, pocos son los que se elevan hasta los 10 ya que para lograrlo deben cumplir con sistema antisísmico. Para comenzar a familiarizarse es recomendable dar un paseo por las cercanías de donde se encuentre, en nuestro caso el norte, donde se encuentran las embajadas y centros comerciales donde es muy fácil encontrar primeras marcas como Zegna, Tissot, Zsuarowky, Mango, Vuitton, Calvin entre muchas otras. En medio de la vorágine y estética fotogenia no desquicia el ambiente impresiona seguro gracias a los numerosos agentes de la policía que se encuentran desplegados en las calles. Formula efectiva: precaución en visitar el centro y zonas de altura luego de las 20 hs, tomar taxi identificados como radiotaxis y preguntar a los agentes de seguridad por las direcciones. Aun así y con todo el despliegue se siente un resabio de los tiempos de cólera, se pueden ven personas en 4x4 identificadas como blindadas seguidos de custodios, agentes de seguridad privada dentro de los centros comerciales armados con calibre 38 largo dentro y fuera revisando los baúles de los autos que ingresan.

Si, como a nosotros, estar en una ciudad de reyes les despierta el sentido de la aventura puede tomarse una "busceta" o el "Transmilenio", ambos forman parte del servicio de transporte interno en los que se puede abonar en efectivo el boleto que varía entre 1.600 y 2.900 pesos colombianos, hasta la 72 y 11 (consulte, todos sabrán ubicarlo como llegar y ambientarse con las numeraciones). Desde allí emprenda viaje con otra busceta a "La Calera", mirador desde el que se puede apreciar la grandeza de la urbe. También puede llegar en taxi pero los precios varían demasiado. No es recomendable hacerlo a pie, el camino no está preparado.

La jornada del miércoles sorprendió al equipo de ABC Mundial dándole la oportunidad de participar en el acto oficial político y multireligioso en memoria de las victimas por los atentados a Charlie Hebdo en Francia y en contra de cualquier forma de terrorismo. En la Plaza de Bolívar, donde se llevo a cabo el acto, se puede recorrer el centro histórico de La Candelaria que se compone del capitolio Nacional, el Palacio de Justicia, el Palacio Liveano y la Catedral Primada de Colombia. Las joyas: el Museo del Oro y el Museo Botero. El primero guarda la colección más grande del mundo, piezas que conformaron ajuares de reyes y notables precolombinos que sorprenden y emocionan por el detalle y la carga de cada uno de ellos. Por solo 3000 pesos que cuesta la entrada vale la pena recorrerlo hasta el final donde guardan sus sorpresas arqueológicas más preciadas y una despedida interactiva para los visitantes. El segundo comparte la peculiar mirada de Fernando Botero sobre el mundo, las figuras y las proporciones. De entrada libre y gratuita recorre la carrera de este gran artista plástico.

Terminar la tarde a 3100 metros de altura es una recompensa luego de tanto recorrido, el mirador de Monserrate invita a subir con funicular a uno de los puntos más altos de la ciudad y obtener una vista impagable y completa de Bogotá.

Multiforme y constante se repite una y otra vez la magia de El Dorado a lo largo y ancho de la ciudad expresando valores creencias y belleza.