Región:
Argentina
Categoría:
Espectáculos
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Informados

El gobierno porteño cerró el Almagro Tango Club

Región:
Argentina
Categoría:
Espectáculos
Article type:
Informados
Autor/es:
Por Gustavo Chapur
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El flamante espacio cultural, referente en el circuito alternativo tanguero, fue abruptamente clausurado

“Lamentablemente debemos cesar las actividades de Almagro Tango Club porque el Gobierno de la Ciudad decidió clausurarnos injustamente. Nuestro único delito fue querer difundir nuestra cultura popular. Tenemos habilitación y todo está en regla y aun así nos cerraron, esto demuestra cuán justo es este gobierno con las gestiones autónomas de cultura que en vez de promocionarlas las clausura”. Así se lamentaron los responsables del espacio cultural ubicado en la Av. Medrano 688, entre Av. Corrientes y Humahuaca, del barrio de Almagro, en la Capital Federal.

La faja de clausura fue colocada por inspectores del gobierno porteño el pasado viernes 21 de noviembre por la noche. Obviamente, debieron ser cancelados contra reloj los espectáculos programados para este fin de semana.

El Almagro Tango Club había nacido como una cooperativa de músicos para ofrecer una alternativa al circuito comercial del mundo tanguero, un nuevo espacio para la expresión cultural más característica de la Ciudad de Buenos Aires. Los fundadores (cerca de 20 artistas) son agrupaciones que se formaron hace pocos años para organizar conciertos. Una es la agrupación “Conciertos atorrantes”, y la otra es “Tango con Tempo”, que llevaba a cabo conciertos en Vinilo. Todo ello los fue motivando hacia la idea de tener un lugar propio.

Daniel Ruggiero, uno de los referentes que dirige el espacio, contaba que también habían fundado una escuela de música y baile, bajo el nombre de quien fue su padre, que fue bandoneonista de Pugliese por 30 años: Osvaldo Ruggiero. Los artistas habían decidido unir todas sus actividades profesionales y artísticas en un solo lugar, en un emprendimiento de autogestión.

Respecto a las actividades que se desarrollaban en el Almagro Tango Club, precisó: clases de música, de baile, de armonía, de composición y de instrumentos, como bandoneón. También seminarios de improvisación y otro muy interesante de entrenamiento corporal para músicos. Y, por supuesto, se organizaban milongas y conciertos en vivo.

Daniel Ruggiero resaltaba con entusiasmo al momento de la apertura del local: “Nosotros alquilamos este espacio con dinero nuestro, lo estamos arreglando y haciéndolo funcionar, todo a pulmón.” Y el Gobierno porteño respondió, no con un subsidio de apoyo, sino con un cierre abrupto aparentemente sin , mientras otros tantos conocidos boliches vip de la noche porteña violan sistemáticamente las normas municipales, y siguen.