Región:
Asia
Categoría:
Sociedad
Article type:
Opinión

ABC MUNDIAL en Taiwán: El imperio de las motos y el asombroso tránsito en sus calles

Región:
Asia
Categoría:
Sociedad
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Opinión
Autor/es:
Por Pablo Pla
Fecha de publicación:
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Un enjambre de motos circula hacia un lado y el otro, manejados por personas sin rostro que usan barbijos y cascos en una ciudad sin embotellamientos, sin atascos diría Esteban, un reciente amigo español

Para empezar a entender cómo pueden vivir y circular diariamente los taiwaneses sin enloquecerse con el transito hay que partir de una conclusión sacada después de 10 días de recorrer Taipei y otras ciudades, es definitivamente es otro mundo. Tienen otra forma de vida y de encarar las cosas desde lo cotidiano, como puede ser desde el respeto en el transito, hasta los proyectos económicos para el país a largo plazo. Esto último fue en realidad fue lo que nos llevó a Taiwán: conocer los detalles de las Zonas Piloto de Libre economía.

Se trata de un plan que comenzó en 2013 y se extiende en el tiempo más de 10 años. Ampliación de puertos, el aeropuerto más grande de Asia, tecnología, ciencia y una posición política clara sobre cómo mantener las relaciones más provechosas con el mundo y especialmente con China Continental.

Pero para lograr todo eso, hay detrás ciudadanos taiwaneses que se comportan de manera especial y acompañando el objetivo. Como dijimos desde lo cotidiano con una sociedad ordenada y la estructura de los 5 mil años de historia china.

La Capital Taipei, por ejemplo, tiene un moderno servicio de Metro que interconecta toda la ciudad. A cualquier lugar se puede llegar con este servicio que en algunos tramos es subterráneo y en otros va por encima de las calles a cielo abierto. Son pocos los Buses o colectivos que circulan, comparándolo con Buenos Aires. Se ven muchos autos, también una cantidad suficiente de taxis amplios y con unidades último modelo, pero las dueñas de las calles son mas motos y las bicicletas, aunque estas últimas en menor medida.

En un semáforo, que dura 1 minuto y medio o más según la avenida, se pueden juntar 50 o 60 motocicletas esperando la luz verde para avanzar. Todos con su respectivo casco, algunos con barbijos (muy común entre las personas que andan en las calles) y respetando el transito y a los peatones.

Las bicicletas están a disposición de la gente en las salidas del Metro para completar los tramos a donde no llega o para ir a otra línea de Metro, todas están conectadas, pero a veces que corta camino y tiempo por algún atajo callejero. Hay bicisendas, pero no comparten el transito con los autos quitando carriles. Están en las veredas, cuando el espacio lo permite. Las bicicletas están colocadas en unos soportes con imanes que se liberan cuando la persona apoya la tarjeta del Metro (tipo el SUBE de Buenos Aires) y la tiene disponible media hora gratis. Al devolverla la coloca frente al soporte que la captura nuevamente al acercar la tarjeta de transporte.

En cuanto al Metro, es muy moderno y la frecuencia tiene un ritmo que provoca que cuando uno baja al andén, está llegando alguna formación. Son limpios, bien señalizados y muy iluminados.

Se entra acercando la tarjeta de viaje para que se libere el paso y al salir se vuelve a colocar la tarjeta para que se debite el importe según el recorrido.

El valor mínimo de un viaje es de 70 centavos de dólar norteamericano y hasta viajes a lo más alejado del centro de 1,7 dólares.

Un viaje en Taxi en un auto que en Buenos Aires sería de lujo, siempre con aire acondicionado, para una distancia de 20 cuadras cuesta 120 NT (nuevo dólar taiwanés), unos 4 dólares norteamericanos.

Autos particulares se ven muchos, pero no al nivel d las motos que son tipo scooter. Estacionar un auto puede costar 1,5 dólar americano la hora y la estadía de 8 horas entre 10 a 12 dólares. Por ese motivo la vedette de las calles son las motocicletas que pueden ser dejadas gratis en lugares marcados a tal afecto. Está lleno de motos andando y estacionadas. La gente deja sus cascos sobre las motos sin ningún tipo de cadena o elemento para que no la roben. Y realmente no las roban. Las motos, sus cascos y hasta algún otro efecto personal quedan horas y horas en las veredas y nadie de los miles que pasan las tocan.

Virginia Zubieta, una estudiante argentina que hace 2 meses llegó a Taipei para quedarse a estudiar por 2 años, me cuenta que circulando en bicicleta la comenzó a seguir una moto con la intención de interceptarla, quiso escapar pero la moto fue más rápida. Envuelta en la moda de los delincuentes en moto de Buenos Aires pensó lo peor. En realidad un joven taiwanés le entregó el teléfono celular que se le había caído a ella varios semáforos atrás. Realmente otro mundo.