Región:
Argentina
Categoría:
Espectáculos
Article type:
Opinión

LA GENERALA, una pintura coreográfica de Damián Malvacio

Región:
Argentina
Categoría:
Espectáculos
Article type:
Opinión
Autor/es:
Por Gustavo Chapur
Fecha de publicación:
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Una obra potente y sugestiva, se despide en el Rojas

Aunque es bastante joven, ya se puede reconocer en las obras de Damián Malvacio una estética y un estilo distintivos de un gran artista. Oriundo de Entre Ríos, egresó del Instituto de Danzas Folklóricas Argentinas y del Taller del San Martín, con menciones especiales. Estudió en el Teatro Colón y fue becado por la Fundación Julio Bocca en danza clásica. Folklórica, clásica, contemporánea. Así fue su formación cronológica (y pasional) en el mundo de la danza, que arrancó a sus 8 años.

“La Generala construye un universo que se transforma constantemente, relatando las cuestiones humanas eternas. Los cuerpos habitan, se miran, se presienten, se desean, se acarician, se besan, se desnudan, se respiran, se penetran, , se adormecen, despiertan, se iluminan, fallecen, se menean, se aprietan, desfallecen, se desmayan, reviven, se contemplan, se inflaman, se enloquecen, se derriten, se desgarran, resucitan, se buscan, se rehuyen, se evaden y se entregan”, nos anticipa el director coreográfico, que también se convierte en un bailarín más de la obra cuando es necesario.

Odd Nerdrum es un pintor figurativo noruego, un poco rebelde e inclasificable del arte actual, el "enfant terrible" del arte escandinavo. El común de la gente lo reconoce como el artista que pinta como los antiguos maestros del Renacimiento, principalmente Rembrandt y Caravaggio. Los temas y el estilo de su obra se colocan en conflicto con la abstracción y el arte conceptual, incluye retratos y autorretratos vestidos como de otro tiempo y lugar, de naturaleza alegórica que presentan un sentido de lo apocalíptico.

Inspirado en él, Damián Malvacio pinta su propio lienzo en acción, potente y sugestivo, bañado de atemporalidad, donde sus criaturas luchan por su propia individualidad, para poder ejercer la libertad. Hay una necesidad de expresarse más libremente con el cuerpo. A cada cuadro le imprime un movimiento distinto: celeridad, vibración, rebelión, ajetreo, detenimiento, lucha.

Tal como lo apreciamos en su gran obra precedente, Stabat Mater, el director Malvacio no compone en función de las corrientes predominantes en la danza contemporánea, por eso tal vez le sea difícil encajar en los cánones de los festivales de danza. Por suerte, su trabajo no es para previsible, ni superficial.

Aunque la marca lineal de la danza clásica está siempre sobrevolando, su obra es de corte netamente contemporáneo. Esa combinación de elementos clásicos y contemporáneos es el elixir de Malvacio, que amalgama de manera exquisita con la música creando emociones e imágenes maravillosas. Y si bien no tiene una dramaturgia con principio, clímax y desenlace (si no sería danza clásica), La Generala sigue una estructura no lineal de imágenes que se convierten, o pueden convertirse, en historias.

Los bailarines danzan descalzos, con movimientos tribales, vibran, buscan el contacto físico, el encuentro anhelado que no se produce, por temor atávico o adquirido, por miedo al semejante o al otro distinto. Está presente, como en el pintor noruego, un lenguaje sin tiempo, un tránsito entre lo real y lo onírico que se articula con juegos de persecución, de sometimiento, de dominación, y de descubrimiento del otro. Y una metáfora del rebaño, del hombre masa, del hombre escarabajo (con conos oscuros en sus cabezas).

Destacable diseño de vestuario de Emanuel Díaz que, junto al diseño de iluminación de Magali Perel, define esas figuras estilizadas más de lo normal (y multiplica sus sombras) por efecto de esos cónicos sombreros de luto, que completan un diseño de vestuario a la vez sensual y miliciano, con fuertes contrastes, que conducen a sensaciones de sadismo o sumisión.

Se suele decir que hoy en la danza contemporánea "todo vale", posición bastante controvertida. En general, el “todo vale” tan típico de estos tiempos pareciera tener una sola condición, paradójica: todo vale siempre y cuando el artista se inserte dentro del canon de lo moderno, siempre y cuando el creador huya de los grandes temas para refugiarse en la búsqueda incesante de la innovación y la originalidad. El trabajo de Malvacio no huye de lo clásico ni se refugia en lo moderno, tiene peso propio, y vale mucho. Un espectáculo que no debe ser pasado por alto.

INFO:
Direccion: Damián Malvacio / Intérpretes: Diego Gómez, Raul Manzano, Milagros Rolandelli, Romina Simone, Alejandro Alonso, Emanuel Zaldua, Veronica Bozzano
Asistente: Mauro Cacciatore / Música: Georges Bizet, Henry Purcell y Nicolas Villamil / Vestuario: Emanuel Diaz
Centro Cultural Rojas: Av. Corrientes 2038, CABA, Sala Cancha / Jueves 22.30 hs (27 Noviembre última función) / Entrada $40 (anticipadas en Tesorería 4to piso de lun a vier 10-20 hs).