Región:
Argentina
Categoría:
Gastronomía
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Informados

Santiago Giorgini: cocinando en TV

Región:
Argentina
Categoría:
Gastronomía
Article type:
Informados
Autor/es:
Por Stefanía Vuono
Fecha de publicación:
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Tener un restaurante es estresante; todos los argentinos tienen el fetiche de tener un resto y la verdad es que no evalúan la otra parte, y siendo cocinero la verdad es que yo no la pase bien

Viajar del microcentro en plena hora pico a Palermo y tratar de hacerlo en menos de 40 minutos es casi una misión imposible, mirar el reloj cada cinco minutos, rezar para que cada medio de transponte llegue al instante y estar presentable eran requisitos necesarios, pero toda esa vorágine vale la pena cuando logro llegar 3 minuto antes de mi entrevistado quien es el rey de los 3 minutos más famosos de la televisión, Santiago Giorgini.

Con un café de por medio, nos saludamos y comenzamos una charla amena donde mostró toda su sencillez, y entusiasmo en contestar cada pregunta que le hice. Para romper un poco el hielo, comencé por preguntar cómo se inició en la cocinar.

“Hay dos historias, digamos que a los nueve años empecé a cocinar con mi mamá, me decían “veni ayudame con esto, dame una mano”; soy el menor de mis hermanos y me llevan mucha diferencia, por eso también como que no me quedaba otra, y era un nene de nueve años que metía mano en la cocina y esa sería la parte romántica de la historia” entre risas continúa explicando “ a los 22/23 años me pico como ¡uh la gastronomía! y la verdad es que no supe que hacer. En 1997, recién empezaban las escuelas gastronómicas, y la verdad no había otra cosa que me guste, entonces me anote en el IAG (Instituto Gastronómico Argentino), empecé a estudiar y tuve la suerte que el profesor y director, en ese momento Ariel Rodríguez Palacios, que es un referente de la gastronomía, vio ciertas actitudes que daban la sensación que podía funcionar dentro de una cocina, y no termine el primer año que me ofrecieron ir a trabajar a Punta del Este, a mitad de año empecé a hacer pasantías, en un resto acá en capital, y eso me ayudó un montón a sentirme seguro, ya tenía el ofrecimiento para irme a Uruguay, deje mi vida anterior y me dedique a la gastronomía.”

Santiago trabajó en sus comienzos en la empresa familiar de su familia, quienes son productores agrícolas. Tras fallecer su padre, sus hermanos continuaron la empresa, pero él decidió abrirse para probar suerte y tras 70 días de temporada en Uruguay, volvió y nunca más dejó de trabajar de lo que hoy es su pasión, la cocina.

“Yo deje la empresa familiar y me dedique a la gastronomía, a probar suerte, y nunca más volví.”

Entre charlas, risas, un café cortado para mí y una lágrima para él, y mientras probamos una especie de budincito que nos vino junto al café, al verlo se me ocurre preguntar qué prefería cocinar, dulce o salado.

“Me destaco en lo salado, pero no tengo ninguna especialidad, como la clásica pregunta de la tía ¿Cuál es tu especialidad? Pero no tengo ninguna, capaz la comida asiática, pero porque me parecen que están buenos algunos wok, recetas de algunos salteados, ponerle una salsa de ostras a una carne que no tiene nada que ver con lo asiático, el jengibre, sin llamarlo fusión que parece que estuvo o está de moda.”

Instantáneamente, al nombrar la cocina asiática recordé que él fue socio de un restaurante, y no dudé en preguntarle.

“Tuve durante 5 años 2 restaurantes con socios y hace 4 años que me abrí de la sociedad. Me fui porque no me daba el estrés, tener un restaurante es estresante; todos los argentinos tienen el fetiche de tener un resto y la verdad es que no evalúan la otra parte, y siendo cocinero la verdad es que yo no la pase bien, es muy personal hay gente que tiene toda su vida restaurante y lo disfruta pero yo no, me causa agotamiento, la verdad que un poco por salud y también porque tenía muchas otras cosas, paralelamente a eso daba clases en el IAG, más la carrera que hacía en la tele, y llegó un punto donde tener un restaurante me estresaba, no me servía y la otra carrera iba creciendo y me aboqué totalmente a la televisión, a representar a marcas como el queso crema, a pasar a ser una especie de referente gastronómico, pero con mucha humildad digo lo de referente, osea no inventé nada, de hecho siempre digo que los grandes cocineros no estamos en la tele, no es una condición ser bueno y estar en la tele, yo soy honesto con lo que hago, pero sé que hay cocineros que son superiores a mí, pero no están en el medio porque no pueden transmitir.”

Sorprendida por su sinceridad, pero a la vez feliz por contar algo que no todos se animan a decir, quise saber si es condición indispensable estudiar afuera para ser un buen cocinero, ya que la gran mayoría de los referentes que conocemos estudian o estudiaron en otros países.

“Qué es ser un buen cocinero sería la pregunta.” Responde, y luego de coincidir con él entre risas continúa “el buen cocinero se nutre de lo que aprende, de la información que recauda. Lo que vivís, lo que comes, lo que oles, el poder viajar mucho, hace que me capacite cada vez más, entonces como en la gastronomía no hay que revalidar nada, yo me puedo ir a trabajar a cualquier parte del mundo como cualquier cocinero de argentina, entonces siempre digo si podes anda, cuanta más cantidad de información puedas recaudar de diferentes cocineros, cocinas, costumbres, idiosincrasias de la gente que come eso, serás mejor cocinero”.

Hoy en día, se encuentra haciendo “3 Minutos” por Fox Life en donde asegura sentirse más expuesto que en otras temporadas ya que se muestra tal como es, tanto lo bueno como lo malo, “a veces cuando hago el programa digo, estoy como demasiado expuesto, soy ese que se ve en la tele, el que habla a diez mil por hora, que hace de todo.”

Además de ser la cara de varias publicidades, también empezó un programa en el primer canal web de Latinoamérica “Fun World TV”, en donde junto a un crítico de cine llevan invitados para hablar y criticar películas y en donde Santiago recrea los platos que aparecen en las mismas.

Como contábamos con poco tiempo ya que debía irse a grabar el programa, decidí hacerle las tres últimas preguntas para no demorarlo más.

¿Qué crees que no puede faltar en la cocina de un argentino?

“No puede faltar papas, huevos; yo creo que abrís una heladera y ves huevos, vegetales variados, una zanahoria, una papa una cebolla y ya tenés un avance, vivís en argentina y decís un pedazo de carne tenés que tener, pero se puede llegar a evitar. Yo creo que no pueden faltar huevos, y no porque mi viejo los venda.” Entre risas gracias a su último comentario, quiero saber en qué siente que se destaca entre otros tantos cocineros, a lo que responde “Deberían decirlo los otros, no sé, le pongo mucho esfuerzo, mucho trabajo a lo que hago, a pensar recetas que la gente pueda hacer con pocos ingredientes y con lo que más o menos se encuentra la gran mayoría. En qué me destaco, en que trato de hacer con lo que uno tiene en la casa platos más gourmet.”

¿Qué le aconsejas a los que quieren estudiar o están empezando en esta carrera?

“Lo primero que recomiendo a los que estudian gastronomía es que sean muy humildes. Uno sale de la escuela de gastronomía y es un alumno, de hecho yo digo que soy cocinero, no soy chef, un cocinero es el que ejecuta un chef es el que coordina, piensa, y la verdad yo me siento más cómodo con el cocinero creativo, el cocinero que piensa. Hay un camino que recorrer, mi consejo es que hay que estudiar, hay que salir, hay que ser humilde, arrancar de abajo, hacer pasantías, para poder ver si te gusta o no. Y si no estás estudiando hacer una entradita por una cocina para ver si realmente es lo tuyo, porque el trabajo de cocinero es muy sacrificado, no es lo que se ve, nosotros mostramos la parte más linda, pero después esta la otra parte, que trabajas mientras los demás están festejando, tenés mucho calor, y es una carrera muy sacrificada.”

Con el reloj pisando mis talones, quise darme el último lujo de la tarde y ya que él es el rey de los 3 minutos de la televisión, le pedí que nos deje una de sus recetas ricas y rápidas para que podamos deleitarnos en casa con un plato gourmet, fácil pero siempre usando lo que tenemos en casa, como dice destacarse.

“Para mí el gran puré de papas es ideal, para eso:

Cocinar las papas enteras en agua con sal o al horno con piel, para que le entre menos cantidad de agua y sea más rico el sabor, una vez que están bien tiernas retirar la piel y rápidamente hacerlas puré con tenedor, no con procesadora para que no quede un chicle. Buena cantidad de manteca, calidito para saborizar de carne o pollo, depende con lo que acompañemos el puré, una cebolla bien dorada, sudada, unas aceitunas negras secas o no, procesadas, y te queda un puré riquísimo, siempre más cantidad de puré. Se puede acompañar con un muslo de pollo deshuesado marinado con aceite de oliva, ajo y tomillo, con piel bien dorado. Es un plato riquísimo.”