Región:
Asia
Categoría:
Política
Article type:
Opinión

La diversidad política y económica del Sudeste de Asia (parte 1)

Región:
Asia
Categoría:
Política
Article type:
Opinión
Autor/es:
Por Florencia Rubiolo
Fecha de publicación:
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En la actualidad la región se posiciona como un polo de crecimiento económico mundial. Ha firmado tratados de libre comercio (TLC) multilaterales con: China, India, República de Corea, Australia, Nueva Zelanda y Japón

El Sudeste de Asia (SEA) se erige en el extremo Oriente como un centro de acelerado crecimiento y dinámico desarrollo económico. En los últimos 30 años se consolidó como una región exportadora de manufacturas, centro de recepción de inversiones extranjeras, y al mismo tiempo un ejemplo de integración política perdurable con ausencia de conflictos armados interestatales entre los países del área.

La región se compone de once Estados con características políticas y económicas disímiles. Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Singapur, Tailandia, Timor Oriental y Vietnam. En consecuencia, la diversidad es uno de sus rasgos distintivos. Conviven en el área diferentes tipos de gobierno y modelos de desarrollo económico, además de religiones, idiomas y etnias. Más allá de la proximidad geográfica y un pasado colonial común son escasos los elementos que permiten configurar del Sudeste una única región. La misma comenzó a tomar forma como un todo durante la Segunda Guerra Mundial, pero fue con la creación de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que países fortalecieron la noción del SEA como una región en sí misma y comenzaron a ligar los límites de la región con los de la asociación.

El Sudeste de Asia fue uno de los escenarios de enfrentamiento durante la Guerra Fría. La región quedó dividida entre la esfera de influencia soviética y la norteamericana, una división que se multiplicó con el cisma sino-soviético durante la década del sesenta. La influencia del conflicto internacional dio forma a las relaciones interregionales dado que los países favorecían la presencia de diferentes actores extrarregionales. Filipinas, Tailandia y Malasia mantuvieron vínculos estrechos con Occidente durante todo el conflicto bipolar, los dos primeros con Estados Unidos y el último con Gran Bretaña, continuando los lazos establecidos durante el período colonial. Camboya y Laos mantuvieron una postura neutral hasta los setentas, cuando las presiones norteamericanas por la guerra de Vietnam comenzaron a inclinar a ambos Estados hacia la esfera Occidental. Con la retirada de Estados Unidos a mediados de la década y el recrudecimiento del cisma sino-soviético Camboya fortaleció sus vínculos con Beijing y Laos pasó de la neutralidad al alineamiento con el bloque comunista. Vietnam fue el único país que desde la independencia estableció un gobierno comunista e incluso durante el cisma sino-soviético se mantuvo cercano a la esfera de la URSS. Indonesia mantuvo una postura neutral hasta 1965 (McCloud, 1995:231). A partir de allí se adoptó una postura pro Occidental que se intensificó con la llegada de Suharto al poder, el año siguiente.

La finalización del enfrentamiento bipolar alteró las relaciones entre los países de la región. El fin de la expansión naval soviética en el Pacífico, el descongelamiento de la rivalidad URSS-China, y la retirada de las bases estadounidenses de Filipinas contribuyeron a redefinir el escenario estratégico. Para el SEA, la retirada soviética fue vista como una pérdida de contrapeso al poder chino y planteó la necesidad de una redefinición de las estrategias de seguridad, concentrando su atención en el surgimiento de China como actor de peso en la esfera regional. Al mismo tiempo, las bases militares en la región perdieron importancia para Estados Unidos, junto a la escasa atención que el país le prestó al área desde el fin de la guerra de Vietnam. Se conformó así un vacío de poder que Beijing comenzó a percibir como una oportunidad para aumentar su presencia, especialmente en el espacio marítimo. Desde entonces, los países del SEA han concentrado su atención en fortalecer la organización regional –que actualmente reúne a diez de los países del área-, evitar el total alejamiento de Estados Unidos, comprometer a China en el mantenimiento de la estabilidad regional y promover el desarrollo de las economías nacionales.

En la actualidad la región se posiciona como un polo de crecimiento económico mundial. Ha firmado tratados de libre comercio (TLC) multilaterales con: China (2004), India (2009), República de Corea (2005), Australia (2009), Nueva Zelanda (2009), Japón (Acuerdo comprensivo de Asociación económica, 2008). Se suman a estos, los múltiples TLC que cada país de ASEAN firmó de manera bilateral con países en diferentes partes del mundo.

Este breve repaso histórico de la ASEAN, es el puntapié inicial de una serie de artículos en los que profundizaremos en los matices económicos y políticos de la región, para luego dar lugar a una tratamiento de los países individuales en temas de relevancia para Asia y para América Latina.