Región:
Europa
Categoría:
Sociedad

Misa crismal de Jueves Santo en el Vaticano

El Papa ofició la primera misa de la Semana Santa en la Basílica de San Pedro. Mañana estará al frente de la procesión del Vía Crucis en el Coliseo de Roma

El papa Francisco presidió la misa Crismal del Jueves Santo en la Basílica de San Pedro. Es la primera celebración importante de la Semana Santa.
Francisco decidió hablarles a los sacerdotes de todo el mundo, con referencias explícitas a su función dentro de la Iglesia. "Encuentro tres rasgos significativos",dijo. "Es una alegría que nos unge, es una alegría incorruptible y es una alegría misionera. Una alegría que nos unge a penetrar lo íntimo de nuestro corazón. Diría ungidos hasta los huesos. Nuestra alegría que brota desde adentro es el eco de nuestra unción".
"Una alegría incorruptible que el Señor prometió y nadie nos puede quitar. Nuestra alegría siempre puede ser renovada. Incluso en los momentos de tristeza el pueblo de Dios es capaz de custodiar la alegría. Es capaz de ayudarte a abrir el corazón y encontrar una renovada alegría", enfatizó.

El Papa resaltó que "la alegría sacerdotal es una alegría que tiene como hermana a la pobreza" y "tiene como hermana a la obediencia".

"El sacerdote que pretende encontrar la identidad sacerdotal buceando introspectivamente en su interior quizás no encuentre otra cosa que señales de salida. Si no sales de ti mismo el oleo se vuelve rancio y la unción no puede ser fecunda. Salir de si mismo supone despojo de sí, implica pobreza", expresó.

"Le pido al Señor Jesús que confirme la alegría sacerdotal de los que tienen varios años de ministerio".