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Categoría:
Sociedad

100 mil olivos virtuales en campaña solidaria que inició el papa

En apenas 20 días, más de 100.000 personas plantaron su árbol de olivo virtual como símbolo de paz y unión

El pasado 19 de marzo el Papa Francisco dio inicio a este encuentro mundial por la paz, siendo la primera persona del planeta en plantar un árbol de olivo virtual como símbolo de paz, encuentro y educación. Hoy en www.educacionporlapaz.org se puede encontrar el Bosque virtual de olivos por la Paz,con más de 100.000 árboles plantados por gente de todo el mundo y que ya formanparte de esta iniciativa global creada por Scholas Occurrentes, apoyada por Aula 365 Creápolis y promovida por el Papa Francisco.

El objetivo de este espacio es generar un lugar de encuentro para que gente de todo el planeta pueda unirse a través de este símbolo de paz y educación ysiembre un árbol de olivo. Para poder sumarse y seguir plantando sólo hay que entrar en www.educacionporlapaz.orgyhaciendounclick se siembra automáticamente un olivo. Además, puede elegirse una frase para acompañar el olivo de cada persona. La frase más elegida entre los 100.000 olivos ya sembrados es “Una vida llena de alegría y esperanza”.

Sumado a esto, ya está disponible el creador de árboles de olivo por la paz en Creápolisby Aula365, permitiendo la personalización de cada olivo en www.creapolis.aula365.com,para que cada persona cree su propio árbol y deje así su huella personal en esta propuesta social.

La campaña “Poblemos juntos el Bosque de olivos por la Paz” fue pensada y creada por ScholasOccurentes y apoyada por Aula365 Creápolis, para promover la colaboración y creación como herramientas fundamentales para la educación, sobre todo de los más chicos, y así fomentar un mundo sin exclusión, a través del aprendizaje colaborativo.

Es así como Aula365 invita a chicos y grandes a participar y seguir plantando árboles virtuales para continuar dándole vida al bosque y llegar al millón de olivos.

El signo del Olivo

El 24 de marzo del año 2000, el papa Juan Pablo II celebró por primera vez en varios siglos una Misa en el mismo lugar en el que Jesús la instituyó: el Cenáculo de Jerusalén. Ese mismo día, Juan Pablo II recibió a un grupo de jóvenes judíos y palestinos, que le regalaron un Olivo en crecimiento, como símbolo del esfuerzo para lograr la paz en Jerusalén y en todo el mundo. Cinco días después, en comunión con aquel gesto, el entonces arzobispo Jorge Bergoglio, en acto interreligioso y ecuménico, junto a alumnos, padres y maestros, plantó un olivo en la Plaza de Mayo, frente a la Catedral de Buenos Aires, convocando a educar para la paz y la esperanza.