Región:
Mundo
Categoría:
Sociedad

Lost: el misterio del vuelo HM370

Las pistas más importantes están en las cajas negras, o deberían estar. La información de la grabadora de datos de vuelo mostrará lo que la nave hacía, pero podría no explicar el porqué

Han pasado cuatro semanas desde de la desaparición del vuelo 370 de Malaysia Airlines, el eje de la búsqueda está enfocado en el Océano Indico pero hasta el momento se sabe poco. En la aeronave iban 239 personas de 14 países distintos, la disconformidad de los familiares aumenta a medida que pasan los días, las principales críticas apuntan al gobierno de Malasia que no dió la información adecuada desde el principio.

No se ha encontrado ni una sola pieza de los restos, ni siquiera después de que un nuevo análisis llevó a los investigadores a cambiar el área de búsqueda nuevamente. La última zona se delimitó con base en datos satelitales extremadamente limitados, combinados con datos de radar tomados unas cinco horas antes de que el avión presumiblemente se desplomara. Es, como dijo un funcionario de las operaciones de búsqueda, "una ciencia muy inexacta".

El primer ministro australiano, Tony Abbott, coordinador de las operaciones de búsqueda, habló de "pistas muy creíbles" y "mayor esperanza" el 24 de marzo. Pero este jueves 3 de abril dijo que la búsqueda se ha convertido en "la más difícil de la historia de la humanidad".

La aeronave podría de hecho seguir en la zona que barcos y aviones de varios países han estado peinando casi una semana. Las corrientes en la zona cambian cada día, pero el jueves era un sector de 223.000 kilómetros cuadrados ubicado a 1.680 kilómetros al noroeste de la ciudad australiana de Perth.

La zona de búsqueda ha cambiado una y otra vez desde que los controladores de tráfico aéreo perdieron contacto con el Boeing 777 cuando se ubicaba entre Malasia y Vietnam. Comenzó en el Mar Meridional de China, luego cambió hacia el Estrecho de Malaca al oeste, donde las autoridades malasias confirmaron que un radar militar había detectado el avión. Luego surgió evidencia de que la aeronave había seguido volando por al menos cinco horas después de que se perdió contacto.

Hace una semana el anuncio de los buscadores reflejaba una mayor precisión de datos que determinó que el avión solo pudo haber viajado al sur, donde muy probablemente se estrelló contra el océano cuando se le acabó el combustible. Para las costosas búsquedas se han empleado satélites, aviones especializados y barcos, pero hasta ahora no han rendido frutos.

El problema es que los investigadores están analizando probabilidades, cálculos pero poca certezas, están buscando donde ellos “creen” que cayo el avión, lo cierto es que no encuentren una pieza concreta de la aeronave, todo lo demás es simple conjetura y podría estar totalmente equivocada. Hasta ahora, los cálculos satelitales solo han llevado a basureros oceánicos.

Las pistas más importantes están en las cajas negras, o deberían estar. La información de la grabadora de datos de vuelo mostrará lo que la nave hacía, pero podría no explicar el porqué. La grabadora de voces de la cabina, que contiene solo el último par de horas de audio del vuelo, podría simplemente carecer de sonidos si los pilotos estaban incapacitados antes que el avión cayera.

Dondequiera que estén esas cajas, están enviando señales. Sus baterías están diseñadas para durar un mes. Ese mes se acaba el martes.