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Política

Posición de Argentina en la ONU respecto a Ucrania

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, explicó hoy que la Argentina se abstuvo de votar la resolución sobre el conflicto en Ucrania porque el texto incluía una "lectura sesgada"

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, fue quien explicó la posición argentina al señalar que si bien nuestro país acompañó a un primer proyecto del 15 de marzo que instaba a los ucranianos a “resolver sus asuntos internos” y que la comunidad internacional debía “velar por los derechos humanos, el derecho internacional humanitario, para no agravar hechos o episodios de violencia”, el texto del pasado jueves 27 fue rechazado porque “el contexto había cambiado de una manera sustancial” y se imponía una “lectura sesgada” de lo que allí ocurre.

Capitanich subrayó que “la posición tradicional de la Argentina se enmarca en su apego al derecho internacional, a la Carta de las Naciones Unidas, para promover la paz y la seguridad internacional. Y la abstención de actos unilaterales que vayan en sentido contrario”.

El funcionario aclaró que “la Argentina tiene salvedad sobre la legalidad del referéndum de Crimea. En ese sentido, expuso la posición argentina una salvedad respecto al referéndum de Crimea”. Y mencionó, allí, que “la anterior resolución reafirmaba la soberanía, integridad territorial e independencia de Ucrania”.

Apuntó que “menos de dos semanas después se presentó ante la Asamblea de Naciones Unidas un texto muy parecido pero el contexto había cambiado de una manera sustancial. Varios actores internacionales hicieron declaraciones, formularon amenazas, se firmaron acuerdos políticos y comerciales, se decretaron sanciones económicas unilaterales interviniendo en asuntos internos de Ucrania”.

“La República Argentina advirtió, como lo ha hecho enfáticamente nuestra Presidenta, la doctora Cristina Fernández de Kirchner, en todos los foros internacionales y en todas las comunicaciones al respecto sobre el doble estándar de varios miembros de la comunidad internacional”.

Sostuvo, entonces, que “el proyecto de resolución propuesto ulteriormente a la Asamblea General de Naciones Unidas el 27 de marzo no buscaba un mensaje para poner fin a la escalada de violencia. Existía una lectura sesgada del conflicto pretendiendo una revitalización de una división de la comunidad internacional basada, precisamente, en bloques de influencia; que es, precisamente, la caracterización de alineamientos típicos de la Guerra Fría”.

Y agregó que “el tema que siempre ha estado en términos de opinión y expresión de la República Argentina respecto de la integridad territorial también, en este sentido, la Argentina propuso que se mencionen todos los territorios incluido Malvinas”.

“La Argentina, en virtud de este contexto, y de las características de este proyecto de resolución, se abstuvo y manifestó su apego a los principios de no injerencia y respeto a la soberanía territorial en todos y cada uno de los casos, que ha sido una posición equivalente con los países del Mercosur y, también, con la mayoría de los países que integran la Celac”, explicó el jefe de ministros, quien apuntó: “Aquí, es necesario reafirmar que la Cuestión Malvinas es un punto de antagonismo permanente con una potencia militar y miembro permanente del Consejo de Seguridad”.

“Y, precisamente, el reconocimiento a la República Argentina como defensor del derecho internacional público y de los principios contenidos en la Carta de las Naciones Unidas, especialmente velar por el principio de integridad territorial –que es el doble estándar al que se hace referencia cuando se menciona la posición de otras potencias”.

“En ese sentido, la República Argentina siempre ha bregado por la resolución pacífica de los conflictos para promover el diálogo y la paz internacional y, obviamente, una comunidad internacional fortalecida en las relaciones basadas en el respeto”, concluyó.