Región:
América
Categoría:
Mujer

Se dedicó al porno para pagar sus estudios y ahora es estrella hot

La “universitaria hot” Belle Knox es más popular que el Papa Francisco o Justin Bieber en las redes sociales

Belle Knox, es una chica de 18 años, un físico atractivo y poco dinero para pagar sus estudios de Derecho en la universidad estadonidense de Duke, al punto que se convirtió en una estrella del triple X que también da consejos de sexo en Internet.

La “universitaria hot” Belle Knox esmás popular que el Papa Francisco o Justin Bieber en las redes sociales.

La joven siguió ese camino para poder pagarse sus estudios en su Universidad. Cuando sus compañeros supieron el origen de la financiación de Belle Knox fue marginada y acosada porque todos vieron sus videos.

Problemas también en casa

Kevin Weeks dejó a su hija Miriam en Estados Unidos para ir a Afganistán, y cuando regresó, encontró a "Belle Knox", la estrella porno en la que la joven se había transformado en su ausencia.

Un miembro de la familia reveló cómo reaccionó el padre cuando llegó a casa y recibió la impactante noticia de que su hija se había convertido en una actriz del cine para adultos.

Belle Knox, cuyo verdadero nombre es Miriam Weeks, fue criada como una cristiana.

"Esta es una tragedia para la familia", dijo Amanda Minor, la suegra del hermano de Belle. "Su padre es uno de los mejores seres humanos que he conocido. Acaba de volver de Afganistán, donde sirvió a su país, ¿te imaginás lo impresionante es que esta noticia?", señaló.

Dice Belle Knox:

."Si la Universidad me hubiera dado los recursos financieros adecuados, yo no hubiera hecho porno. Duke no tiene a nadie más a quien culpar que a la universidad misma", dijo Belle, "por haber causado una enorme carga financiera para mi familia".

Sin embargo, la estudiante señaló que disfruta de su carrera recién descubierta.

"Vivimos en una sociedad en la que estamos muy reprimidos todos los días. Se nos dice que el sexo es malo, pero hacer pornografía te permite ser capaz de ser libre y tener autonomía sexual, algo increíblemente liberador", aseguró. Creo que el ochenta por ciento del tráfico mundial en Internet es pornografía. Y creo que, probablemente, todas las personas en algún momento de su vida han visto pornografía. Así que pienso que es muy hipócrita que la misma sociedad que me consume también me está condenando", añadió.