Región:
América
Categoría:
Sociedad

Carnaval de Río de Janeiro "não tein" siliconas

Empezaron con la búsqueda varios meses atrás y finalmente lograron el objetivo, con mujeres de todas las edades que no pasaron por el cirujano plástico, por lo menos para ponerse siliconas

Por lo menos para una escuela de Samba que busco especialmente durante meses a bailarinas con esa caracteristica. Que sus atributos físicos, fueran propios.

Las mujeres buscadas por Mocidade Independente Padre Miguel, una de las escuelas de samba más conocidas de Río de Janeiro, no podía tener implantes de siliconas.

Empezaron con la búsqueda varios meses atrás y finalmente lograron el objetivo, con mujeres de todas las edades que no pasaron por el cirujano plástico, por lo menos para ponerse siliconas.

En homenaje a una era pasada, Mocidade busca bailarinas sin los senos ni "bumbums" o nalgas globulares que dominan el espectáculo, una fiesta de una semana de duración para purgar los pecados antes del ritual católico de la Cuaresma.

"No fue fácil", dice Paulo Menezes, director artístico del grupo, una de las 12 principales escuelas de samba que desfilarán en el Carnaval de Río a partir del 2 de marzo. "La mayoría de las mujeres que quieren participar en algo así se han hecho alguna operación".

Brasil, un país obsesionado con la belleza, tiene uno de los niveles de cirugía estética más altos del mundo. Con dos tercios de la población, está apenas por detrás de Estados Unidos en cantidad de cirujanos plásticos y operaciones, según la Sociedad Internacional de Cirujanos Plásticos Estéticos.

El Carnaval es también sobre artificios.

Los desfiles en el Sambódromo de Río de Janeiro, una avenida de 700 metros con gradas a ambos los lados, son multimillonarias producciones de disfraces, música y teatro. Cada escuela de samba es un regimiento de bailarines, percusionistas y vedettes. Mocidade, por ejemplo, tiene 4.000 integrantes.

Los cuerpos naturales de Mocidade son vistos como un pequeño guiño a una tendencia que por lo menos ha llevado el Carnaval un poco hacia sus raíces. Aún dominado por desfiles transmitidos en directo por la televisión, durante los últimos años el Carnaval ha visto resurgir los desfiles callejeros y fiestas en los barrios donde todo empezó.

"Hay más variedad que nunca antes y un deseo por cosas un poco menos producidas", dice Haroldo Costa, un veterano del Carnaval y autor de un libro sobre la historia del festival. "Eso está haciendo las cosas más auténticas y más populares".

En Río de Janeiro, escenario del carnaval más conocido de Brasil, se espera que cinco millones de personas participen en la fiesta este año, un 20 por ciento de ellos turistas. Según las autoridades, ingresarán unos 700 millones de dólares (unos 420 millones de euros) a la economía de la ciudad.