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BRICS
Categoría:
Sociedad

La experiencia africana ayuda al "Impenetrable chaqueño"

El trabajo comparó características del manejo forestal en países africanos con las de El Impenetrable chaqueño para proponer una solución socioambiental que frene la tala indiscriminada

Hace dos años una fundación ambientalista holandesa becó el proyecto de investigación del chaqueño Bernardo Voloj. Un año más tarde, luego de recorrer casi una decena de países africanos y analizar las potencialidades de El Impenetrable, el joven investigador propuso impulsar en el Chaco un proyecto de desarrollo de bosques. Las conclusiones del trabajo se editaron en Holanda y a poco de conocerse la versión argentina, el ambientalista insiste en su prédica: “Si se desecha o se consume sin ningún tipo de control o conciencia crítica, no hay planeta que aguante”.

Comenzó con la observación de los bosques africanos, las características de la explotación forestal, la relación con poblaciones cercanas y del impacto de la deforestación en el cambio climático.

Para conocer más de los aspectos administrativos, políticos, culturales, sociales y económicos de cada área, pasó varios meses en la región occidental del continente: Senegal, Mali, Gambia, Guinea, Costa de Marfil y Ghana.

Mientras que a fines de 2012 continuó su itinerario en el sur y oeste: Sudáfrica, Botswana y Kenia. Y el tramo final del proyecto se completó con la observación de áreas de El Impenetrable chaqueño.

Un viaje único

Voloj valoró haber emprendido un viaje único “por los grandes contrastes que tiene África, por las incontables anécdotas buenas y malas vividas y porque sirvió para mostrar y dar a conocer lo que es la selva del Chaco en cuanto foro ambiental había”.

La fundación holandesa Both Ends a través de su programa JWH Iniciative financió el informe titulado Mirando más allá del árbol al que se puede acceder a través de su sitio web. En el libro –próximo a publicarse en la provincia- el autor enuncia que encontró muchas diferencias: “Mientras el Chaco es muy pobre, la pobreza de algunas partes de África es única, pero también hay similitudes que dan esperanza - los valores de la cooperación, la solidaridad y el compartir lo poco que hay son evidentes en ambos continentes”.

Extenso camino

Con el fin de llevar a cabo su investigación en África Occidental, el joven ambientalista primero completó un curso intensivo de 5 meses en francés. Luego, en 2012, viajó a Senegal, Malí, Gambia y Ghana, donde entrevistó a referentes de la organización no gubernamental REDD Watch, el Centro para la Investigación Forestal Internacional y Accra Croad, y profesionales de las OSC, líderes comunitarios, activistas y ministerios gubernamentales. Durante la estadía, visitó algunas reservas y en el límite de Sudáfrica con Botsuana se fotografió junto a un guepardo. La imagen publicada en su cuenta de la red social Facebook fue el disparador del encuentro con CHAQUEÑA. Después de tres meses en el África occidental, volvió a la Argentina para llevar a cabo la investigación primaria similar en el Chaco. El comienzo En 2012, Bernardo participó de la convocatoria del programa JWH Iniciative, que hace años busca y fomenta líderes ambientales en el mundo. Con el premio de una beca pudo desarrollar una propuesta que integre mejores condiciones en la calidad de vida de las personas y protección de los recursos naturales. El financiamiento del estudio sobre el manejo de los bosques nativos y el vínculo con las comunidades que dependen del bosque, tanto en África Occidental como en El Impenetrable chaqueño. Experiencia africana Naciones Unidas trabaja en el llamado mecanismo REDD+, siglas en inglés del programa para la reducción de emisiones, la deforestación y la degradación. Y el resultado del estudio de Voloj fue ver qué mecanismos de ese tipo pueden aplicarse en el Chaco. Para adentrarse en la observación de algunos modelos en marcha, la etapa de investigación en África finalizó en los países con mayor cobertura forestal como Sudáfrica, Botswana, Suazilandia y Mozambique. Siempre “con el objetivo de que la experiencia sirva de pívot para explorar un sitio en el Chaco que pueda ser objeto del desarrollo de un proyecto REDD”, recordó Voloj. Últimas fronteras De las observaciones y comparaciones generales, Voloj rescata haber obtenido información con fuentes de países africanos en materia de bosques, porque son datos que en “este lado del globo y por una cuestión geográfica, resultan muy dificultosos de obtener de primera fuente”. Para él lo más rico de la investigación fue trabajar en dos geografías muy distantes entre sí y que sin embargo conservan un salvajismo y una naturalidad que las hacen únicas. Ambas “son, posiblemente junto al Amazonas, las últimas grandes fronteras boscosas que hoy tiene el planeta”, afirmó. En consecuencia, plantea el sentido y la promesa de su empresa: “Si bien es cierto que tanto el Amazonas en América, como el Congo y sus países vecinos en África son los territorios más ‘idóneos’ para trabajar en esta temática, el Chaco -como los países africanos seleccionados- es un gran secreto y una enorme posibilidad futura de explorar para la temática socio ambiental, que posibilite restaurar y proteger al bosque y sus habitantes bajo la idea del desarrollo sustentable”.

Esta nota fué publicada en el suplemento Chaqueña del diario Norte